Miranda reclama su inclusión en el decreto por las riadas
El alcalde estima que las inundaciones y la nieve supondrán para el Consistorio un coste de unos 800.000 entre los daños y las actuaciones para repararlos
El alcalde de Miranda pedirá que la ciudad figure «específicamente» en el Real Decreto aprobado por el Consejo de Ministros el pasado viernes para articular medidas con las que paliar los efectos de las últimas inundaciones. Y es que, según explicó ayer en rueda de prensa el alcalde, Fernando Campo, aunque el texto define en su preámbulo qué regiones podrán beneficiarse de las medidas ya aprobadas, el Ministerio del Interior debe ahora desarrollar «una norma» donde incluirá qué ayuntamientos de cada región podrán acogerse a dichas ayudas.Por ello, Campo anunció ayer que si Miranda no aparece en el listado «diremos que nos tienen que meter» y si finalmente aparece, el Consistorio trabajará en «ajustar o ampliar las solicitudes que hemos hecho, a lo que diga el texto», declaró.Así mismo, anunció que ha hecho «las gestiones necesarias» para poder participar en la comisión de alcaldes que se reunirán con la Directora General del Agua, Sandra Ardiles el 18 de marzo en Madrid, «aunque en un principio no nos habían invitado», aseguró. Una cita a la que también asistirá el presidente de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), Xavier de Pedro, y que servirá para recoger las propuestas de los ediles y definir las actuaciones que el Ministerio y los organismos de cuenca deberán realizar en los municipios afectados.En el caso de Miranda se trataría de actuaciones como «dragar» el río Bayas desde «el entronque a la altura de Montefibre hasta fuera del término municipal», estudiar la eliminación de la isla existente en el río frente al paseo de La Arboleda y que se efectúe una protección perimetral de esa zona. Además de desviar el Oroncillo en Valverde, donde se encuentran los pozos de captación a uno de los manantiales que abastecen de agua potable a la ciudad «para evitar que entre agua turbia», explicó Campo.Por otra parte, el Ayuntamiento ya ha hecho una estimación del coste total que supondrá para las arcas municipales la gran avenida de agua, sumada al temporal de agua y nieve del mes de febrero y que, según Fernando Campo ascenderán hasta los 800.000 ó incluso 900.000 euros «entre los daños producidos y las actuaciones que hay que acometer para solventarlos». Entre ellos se encuentran la Casa de Cultura, el polideportivo, el arreglo de calles, además de otras cuestiones como el pago de horas extraordinarias del personal municipal.Una de las instalaciones más perjudicadas fue la piscina climatizada que, según el regidor municipal, abrirá de nuevo sus puertas al público en la jornada de hoy. «Porque ya tiene la temperatura adecuada», tras haber retrasado su apertura en varias ocasiones, por diferentes problemas surgidos al reparar los daños que la inundación ocasionó en el sistema de calefacción.