El Correo de Burgos

La paridad se consolida con las listas ‘cremallera’

La Ley para la Igualdad Efectiva de Mujeres y Hombres obliga a establecer listas equilibradas en siete municipios de la provincia con más de 3.000 habitantes

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DIEGO SANTAMARÍA
Burgos

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Lo suyo les ha costado. Y queda mucho por hacer, pero lo cierto es que durante las últimas décadas la incorporación de la mujer a puestos de responsabilidad en diferentes ámbitos -incluido el político- es una realidad constatable. Sobre todo tras la entrada en vigor -poco antes de las elecciones municipales de 2007- de la Ley Orgánica para la Igualdad Efectiva de Mujeres y hombres, que establece la obligatoriedad de aplicar un baremo representativo de 40/60 en las listas de candidatos para los municipios de más de 3.000 habitantes.Junto con la capital, los partidos que aspiran a las alcaldías de Aranda de Duero, Briviesca, Medina de Pomar, Miranda de Ebro, Valle de Mena y Villarcayo han de incluir un cupo mínimos de mujeres para garantizar el equilibrio paritario. En total, siete localidades donde la presencia femenina se ha incrementado notablemente desde la entrada en vigor de la citada ley. Sin embargo, el acceso de la mujer a puestos de responsabilidad avanza a menor ritmo. Prueba de ello es el número de alcaldesas en las localidades anteriormente citadas, donde el liderazgo se localiza únicamente en Aranda (Raquel González) y en Villarcayo (Mercedes Alzola).A nivel regional, la tendencia es similar. En la actualidad, tan solo hay 352 regidoras en los 2.248 municipios de la Comunidad, lo que supone una representatividad del 15,6%. No obstante, la presencia de concejalas ha experimentado un repunte durante los últimos siete años -entre 2007 y 2014- al registrarse un incremento porcentual del 19,4 al 22,8%.Los partidos opinanLa irrupción de la Ley de Igualdad en el espectro político nacional fue bien recibida por casi todos los partidos con representación parlamentaria. Sin embargo, el Partido Popular criticó duramente la medida al considerar que los cargos deberían determinarse en función de la valía, no del género.Pero los tiempos cambian y los planteamientos, aunque firmes, pueden matizarse.Cuestión de somatización, explica el portavoz del PP en la Diputación y candidato a la Alcaldía de Miranda, Borja Suárez, convencido de que «hay que dar pasos hacia adelante aunque ahora los veamos con ciertas resistencias, según se vayan aplicando y consolidando los empezaremos a dar por buenos». Asimismo, cree necesario «superar brechas» mediante políticas «de conciliación y que fomenten la natalidad». Por lo tanto, esgrime que «en este sentido la ley, aunque se aplique en el ámbito político, es buena».Desde el Partido Socialista, impulsor de la normativa en la era Zapatero, la secretaria provincial, Esther Peña, defiende sin ambages el cumplimiento de la ley con la intención de «ir más allá» del 60-40 a través de las denominadas ‘listas cremallera’, que se rigen por la alternancia de hombres y mujeres en las listas electorales.«Nos ha costado mucho salir y todavía hay muchos tópicos que tenemos que soportar en política», asegura la diputada socialista, quien aboga por la «igualdad real» como «propiciar que las mujeres ocupen el espacio político también en municipios pequeños», una tara complicada en localidades con pocos habitantes, «una realidad que no podemos negar», añade.Por tradición feminista y en defensa de la igualdad, el coordinador provincial de Izquierda Unida, Jorge García, señala que desde su partido «siempre hemos apostado porque haya el mismo número de hombres que de mujeres», dado que «a la mujer se la ha marginado en el mundo de la política durante muchos años y es hora de que vuelva a estar en primera línea».La diputada provincial de UPyD, Rosario Pérez, también se muestra partidaria de la discriminación positiva, puesto que «resulta necesaria por las trabas que hemos tenido y lo que arrastramos en la historia». Pese a ello, reconoce que «me gustaría que esa ley no existiese por no resultar necesaria». Pero lo es, puesto que -a modo de ejemplo- «en los Consejos de Administración de empresas, a nivel de organigrama en las cúspides, las mujeres están muy poco representadas».De cerrar la cremallera en este reportaje se encarga el secretario de organización regional de Podemos, Pedro María Palacio. La propuesta de su formación en este sentido pasa por aplicar la paridad absoluta (50-50) «a todos los niveles, desde los órganos de dirección hasta las listas». Respecto a la ley, asegura que es «insuficiente», ya que todavía existe una «sobrerrepresentación de los hombres en el ámbito político». Finalmente, el joven político burgalés señala que los primeros pasos en pro de la igualdad deben «comenzar en la propia sociedad».

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