BUREBA
Amigos de las Salinas proyectan recuperar dos granjas en cinco años
La intención es mantener de forma escrupulosa los diseños y materiales tradicionales en las construcciones, que ocuparán unos 20.000 metros cuadrados del terreno del salero
La asociación de Amigos de las Salinas celebró su asamblea general en la villa pozana, durante la cual dio a conocer un ambicioso plan de recuperación del histórico lugar de producción de sal en la provincia de Burgos.Su presidente, Narciso Padrones, repasó el último año de funcionamiento del colectivo, calificando el mismo como «bastante fructífero» al haber conseguido recuperar el ciclo tradicional de producción de sal en su totalidad.Como es habitual, en el encuentro con los asociados se presentaron las iniciativas de futuro que en esta ocasión planteó un ambicioso objetivo a largo plazo para el conjunto de las salinas pozanas. Padrones avanzó que se «ha diseñado un proyecto realista para convertir el salero en un museo vivo fácil de enseñar y con capacidad para producir sal al estilo tradicional».Padrones recordó que el conjunto salinero pozano abarca en total una superficie de 700.000 metros cuadrados, «que resultaría imposible de recuperar y mantener en condiciones», por lo que apuestan por una actuación más coherente.El presidente del colectivo acotó la superficie en 20.000 metros cuadrados de titularidad municipal donde quieren «construir dos granjas completas con todos los elementos necesarios para ser operativas». En las mismas se construirían los pozos, cañas, arquetones y eras «que, en sus tiempos, podían producir hasta 1.000 kilos de sal al día», recordó Padrones.Lógicamente, y dado que el fin no es la producción de sal, su principal destino sería «mostrar el sistema de extracción de sal en Poza utilizando modelos y materiales exclusivamente autóctonos y de la época», explicó el responsable.pozos de salmueraActuación que se concretaría en la habilitación de los peculiares ‘medios pozos’, en los que la era se construía sobre el pozo de salmuera para aprovechar al máximo el espacio y mantener la temperatura del agua saturada de sal durante la noche. Igualmente, se pretende reconstruir eras con los materiales tradicionales de arcilla, tierra y madera dado que el cemento no llegó a la explotación hasta muchos siglos después.Esta filosofía, remarcó Padrones, se mantendría en la totalidad del proyecto, al emplear materiales existentes en la zona como son las piedras para muros, pozos y cañas, e incluyéndose el uso de los pellejos para la extracción de la salmuera. Las dimensiones del proyecto hace imprescindible, entiende Padrones, la colaboración con la asociación de todas las instituciones -municipal, provincial y regional- estimándose el coste «en torno a los 600.000 euros», confiando que la mejora de la situación económica de las administraciones permitan contar con los fondos necesarios en los próximos años.única en el mundoEl principal motivo por el cual desde la asociación burgalesa se aboga por poner en marcha este importante proyecto se basa en que las salinas de Poza son un ejemplo «único no sólo en Castilla y León sino en toda España y en el mundo, gracias a su método de extracción de sal», detalló el responsable.A ello se añade que actualmente es la única donde se ha recuperado la extracción de sal tradicional de toda la comunidad autónoma, además de estar entre las más antiguas de España, se tiene constancia de su aprovechamiento desde la Edad del Hierro -actualmente activas-, se extraen para uso privado y turístico unos 20.000 kilos anuales.Cabe recordar que actualmente se cuenta con un centro de interpretación en la antigua Casa de Contratación -donde se explica a nivel museístico el origen e historia de las salinas desde la época romana-, vinculados directamente al complejo salinero.Así mismo, en el lugar se localiza también una de las formaciones geológicas, el Diapiro -única en toda Europa-, la cual está además catalogada por los geólogos en todo el mundo como la mejor para su estudio. Contar con dos recursos de gran potencial turístico y didáctico a nivel mundial es considerado por los asociados como un aval suficiente para que este proyecto de recuperación de patrimonio histórico, industrial y etnográfico cuente con apoyos institucionales y sea una realidad en los próximos años.