RIBERA
Reclamarán de nuevo el tren directo con pegada de carteles y encuestas
La Plataforma por la Recuperación y ACOA inician una campaña de concienciación
Son muchas las reivindicaciones que desde Aranda de Duero se han llevado a cabo en la última década para reclamar el impulso de la línea ferroviaria entre Madrid y Burgos pasando por la capital ribereña, lo que se conoce como la línea de Tren Directo. Movilizaciones que ahora se retoman gracias a la Plataforma por la Recuperación del Directo, que ayer inició una campaña de concienciación, junto con la Asociación de Comerciantes de Aranda y la Ribera (ACOA), con una pegada de carteles y una encuesta on line.Son dos acciones, explica el coordinador de la Plataforma, José Luis Cortijo, que tratan de concienciar a la población «sobre un tema que consideran importante para el futuro de Aranda y su comarca, que tiene que saber lo que se está perdiendo al no tener esta línea operativa».Añade que al mismo tiempo es una llamada de atención a los políticos que ahora se presentan a las elecciones, «que han dejado cometer toda una cadena de negligencias que se han hecho durante estos cuatro últimos años por lo menos», reprochaba.Explica que los carteles comenzarán a verse pronto en los comercios de la localidad. Con ellos tratarán de explicar lo que está sucediendo con la línea férrea que a día de hoy, todavía pertenece a la Red Ferroviaria de Interés General del Estado (RFIG). Precisamente por eso, consideran que «es una obligación del Administrador de Infraestructuras ferroviarias (ADIF) ejecutar el mantenimiento de la línea mientras que pertenezca a la red».Los trenes de viajeros no circulaban por la vía ya desde 2008, pero el servicio de mercancías, a pesar de ser mínimo, siguió funcionando hasta 2011, cuando una maquina bateadora provocó el hundimiento de una parte del túnel de Somosierra. «Un cierre comercial temporal», critican, «que se ha justificado para toda una línea cuando el derrumbamiento parcial del túnel de Somosierra está en un solo punto», afirma. «¿Cree que es adecuado lo que hicieron?», preguntan al respecto desde la Plataforma en el cuestionario que lanzan en la web ‘trenaranda.es’.Nueve millones de euros, como máximo, es lo que creen que costaría reabrir la línea para su uso. Inversión que incluiría todo tipo de sistemas de seguridad como la mejora de trincheras, la renovación del sistema de control de tráfico o la iluminación en túneles entre otros, tal y como afirma el informe que han efectuado peritos externos para la Plataforma. «Y los ciudadanos tienen que saber que 9 millones de euros es lo que cuesta la construcción de un kilómetro de alta velocidad, y que con ese dinero se puede tener una línea operativa al 100%».Con respecto a la seguridad, advierten a las empresas afectadas por el ramal ferroviario que se está construyendo que es necesario que esa infraestructura cuente con un sistema de radiotelefonía tren-tierra, «porque si no fuese así serán las propias empresas las que se verán en la obligación de pagar dos agentes en la cabina para cada tren». Según apuntan, «recuperar el sistema costaría alrededor de 400.000 euros, lo que no supone una inversión muy grande».Aún no presentadoRecuerdan asimismo, que el estudio de viabilidad anunciado por la ministra de Fomento «no se ha presentado aún». Por ello, anuncian que desde la Plataforma se está elaborando un estudio paralelo de la línea «que pretende ser realista», por lo que se ha contactado con la FAE de Burgos, la Cámara de Comercio, Asemar o el Puerto de Bilbao.Que los políticos «no están haciendo lo mejor para Aranda» es algo que está claro para la Plataforma. Según explica Cortijo, los ciudadanos deben saber que el tren de media distancia que proponen desde este colectivo, incluyendo automotores basculantes de la serie 594.1 o de la 598, «permitiría un trayecto Aranda-Madrid en dos horas y media, menos que en un autobús de línea». Ello sería posible, advierte, «porque en muchos tramos el tren podría circular a 140 ó 160 kilómetros por hora, frente a los 100 que les está permitido circular a los autobuses».