BUREBA
Los ornitólogos incluyen La Bureba en su catálogo interactivo de rutas de interés
Las aplicaciones de geolocalización para GPS se utilizan como complemento a los mapas tradicionales

Fotografiar aves en los Montes Obarenes requiere un permiso administrativo.-G.G.
La llegada de la primavera provoca que la amplia variedad de aves que alberga La Bureba se incremente, lo que despierta el interés de los ornitólogos a la hora de comprobar la evolución de las migratorias y detectar la presencia de nuevas aves.Este interés por el territorio ha propiciado la inclusión -dentro de las páginas web de los aficionados- no solo de los habituales mapas descargables, sino también de coordenadas para los sistemas de geoposicionamiento, que facilita el movimiento de éstos por los montes.A esta serie de facilidades se añade la amplia señalización -mediante el logotipo del proyecto Trino- con que cuenta la comarca en las zonas de mayor presencia de aves, incluidos puntos estratégicos para la observación. Cabe recordar que este proyecto para fomentar el turismo ornitológico comenzó hace cinco años en la zona de la mano del grupo de acción local Adeco Bureba, con el que se logró un amplio respaldo del sector hostelero y de alojamiento del territorio.Para los conocedores del mundo de las aves, La Bureba ofrece un excelente binomio de infraestructura de servicios, distintos hábitats para las aves y una consolidada cifra de aves migratorias, algunas de ellas muy escasas en la península.permiso necesarioNo obstante, se debe tener en cuenta -especialmente entre quienes se inician en esta afición- la necesidad de contar con una autorización administrativa, expedida por la Junta de Castilla y León, para fotografiar aves en general y, específicamente, en los espacios naturales como es el caso de los Montes Obarenes.El eco de esta afición a la observación de las aves en la comarca ha traído consigo un incremento de las propuestas para incorporar nuevos puntos de observación y de aficionados que recorren el territorio para ‘capturar’ con sus cámaras a las aves. Esta situación puede ocasionar problemas con los agentes medioambientales de la Junta, e incluso con el Seprona de la Guardia Civil, a los desconocedores de la normativa si se practica de forma inadecuada.El objetivo de esta medida es mantener libres de molestias a las aves, ya que se podría alterar el equilibrio ecológico en las áreas donde habitan y, al mismo tiempo, provocar que este peculiar nicho turístico se vea perjudicado por una deficiente gestión. Especialmente sensible resulta la época de nidificación, donde por regla general está prohibido aproximarse al entorno de las aves para evitar que abandonen los nidos y poner en riesgo su ciclo reproductivo.Los ornitólogos que habitualmente practican su afición en la comarca también comparten esta visión de los responsables medioambientales regionales, por lo que se muestran proclives a la creación de una licencia similar a las de caza o pesca para la regulación de esta actividad.Esta actitud está avalada por la paradójica situación en la que, ocasionalmente, se han visto implicados, dado que la norma administrativa está enfocada principalmente a la fotografía profesional con equipos de alta gama.Y es que de esta forma la práctica de la ornitología resulta más eficaz y menos invasiva al poder tomar imágenes a largas distancias del ave. Algo que no sucede con los no diseñados para ello y de uso más común, pues obligan a una mayor cercanía a las aves que puede resultar perjudicial.Curiosamente, la proliferación y abundancia de cámaras domésticas ha conllevado que la norma se aplique en contadas ocasiones a los expertos que desempeñan su tarea de forma profesional.