La mancomunidad Ebro-Nela recupera su maquinaria
Con un coste de 178.000 euros, cuenta ya con camión de recogida de residuos En 2013 un incendio calcinó la nave donde se guardaban todos los vehículos

Los ayuntamientos de la mancomunidad destacaron la importancia de contar ya con el camión de recogida.-ECB
La Mancomunidad Ebro-Nela comienza a completar poco a poco su parque de maquinaria. Todo ello después de que en julio de 2013 un incendio calcinara la nave que guardaba los vehículos con los que los seis ayuntamientos que forman la entidad realizaban los servicios de limpieza en calles y montes, así como de recogida de basuras y residuos en la comarca.Así, el último capítulo ha sido este fin de semana la llegada a Quintana Martín Galíndez, del nuevo camión de recogida de residuos orgánicos, adquirido tras una inversión de 178.000 euros, y cuya entrada en servicio se prevé inmediata. «Estos días están por aquí los técnicos de la empresa para explicar a los conductores el funcionamiento, pues cuenta con novedosos mecanismo que facilitarán dicha recogida», explica el presidente de la mancomunidad y concejal de Valle de Tobalina, Fabriciano Gómez.Modernidad del vehículo a la que se suma la búsqueda de una mayor seguridad, «teniendo en cuenta las difíciles carreteras de la zona y el hecho de que ésta sea -con más de 350 kilómetros cuadrados-, la comarca más grande de la provincia», destaca, «lo que hizo que insistiéramos en contar con un buen vehículo cuanto antes».Detalla que el coste del nuevo camión lo han cubierto entre los seis ayuntamientos (Frías, Trespaderne, Cillaperlata, Partido de la Sierra, Merindad de Cuesta Urría y Valle de Tobalina), además de 75.000 euros financiados por la Junta, y 40.000 euros aportados por la Diputación Provincial.Sin apenas fondosA la compra de este camión de recogida de residuos le precedió tiempo atrás, la compra de un tractor con brazo desbrozador de segunda mano, que supuso un coste de 30.000 euros, y otros 40.000 por un camión grúa. «También con ayuda del Gobierno regional, a quien acudimos enseguida tras el incendio, donde nos aseguraron desde el primer momento su apoyo a la hora de ir reponiendo este material», recordaba Gómez.Agradece por ello, la ayuda prestada desde las instituciones, «ya que nosotros no contábamos con demasiados fondos para ello».barredora, lo próximoExplicó cómo sus presupuestos habían ido mermando estos años, entre otros gastos, por el pago del alquiler de casi 4.000 euros mensuales por un camión de recogida de basura de segunda mano. «Que al menos nos permitía realizar la recogida de residuos en los 6 ayuntamientos», los cuales engloban en su conjunto a más de 70 localidades y pedanías donde viven unos 4.500 vecinos. Volumen poblacional que les obliga «a acudir a las localidades más grandes de forma diaria, así como varias veces por semana a las más pequeñas».Merma que llegó también al colaborar en la contratación desde los ayuntamientos de personal para realizar la limpieza y barrido de las calles «que antes realizábamos con la barredora que se quemó.Si bien no puede cuantificar el coste de estas contrataciones, sí detalla que «en nuestro ayuntamiento por ejemplo, tenemos a unas quince personas que se ocupan de trabajos de mantenimiento y ahora también de las de limpieza de calles, a los que se sumarán, al menos otras 2 ó 3 personas para ello en el resto de ayuntamientos».De ahí que la barredora sea el próximo vehículo «que nos gustaría reponer, pero habrá que esperar a reunir algo de dinero y ayudas».