RIBERA
La falta de lluvias comienza a preocupar a los enólogos
En pleno desarrollo vegetativo, los expertos explican que la sequía «podría repercutir de forma importante en la carga final de la planta»
La falta de lluvias comienza a inquietar a los enólogos de la Ribera del Duero, conscientes de los peligros que puede suponer para el viñedo una sequía prolongada. «Sin ser una situación dramática porque no se llega al punto de la deshidratación, si estamos un poco pendientes porque la planta está en pleno proceso de desarrollo», explica el presidente de la Asociación Enológica de la Ribera (Enoduero), José Nuño. Preocupado porque si no llueve pronto, el estrés en pleno proceso vegetativo, puede afectar negativamente y de forma directa a la carga que desarrollará la planta.«Según tengo entendido, al final de la próxima semana se esperan precipitaciones y ese ‘refrescón’ puede aliviar el problema», asegura.En cualquier caso, desde Enoduero recuerdan que a pocas semanas de que comience el verano, es preferible un poco de sequía a un exceso de humedad. «En condiciones normales, con temperaturas que oscilan entre 18 y 22 grados, un exceso de agua es el cultivo ideal para hongos como el Mildiu u Oidio; y esos sí que son realmente problemáticos», advierte.HermanamientoConvencidos de que en la formación está el futuro de la Denominación de Origen Ribera del Duero, Enoduero dará este año un paso importante con el hermanamiento con la Asociación de Enólogos de Burdeos. «Creo que va a ser muy interesante, ya que nos permitirá aproximarnos a una de las zonas vitícolas más emblemáticas del panorama internacional», sostiene ilusionado ante esta «oportunidad de escuchar, catar y en definitiva, aprender».El hermanamiento se formalizará el día 15 en Burdeos, en una cena de gala que organizará la asociación francesa coincidiendo con la feria Vinexpo, y en la que presentarán 16 vinos de la Ribera. Por su parte, una delegación de la asociación de Burdeos (que cuenta con 250 socios) devolverá la visita en diciembre, donde asistirán a la cata fin de año de Enoduero. «En ella nos presentarán sus vinos», adelanta el portavoz de este colectivo que supera en la Ribera, el centenar de socios.