La cecina de Quintanar seduce, convence y triunfa
La localidad concluye hoy su II Feria de la Cecina con el concurso de 'La mejor cecina del mundo' y con el objetivo de buscar una marca de calidad del producto

Muchos asistentes aprovecharon la cita para comprar cecina de Quintanar.-R.F.
Dar a conocer la cecina de Quintanar de la Sierra, incluso llegar a conseguir que sea un reclamo gastronómico, es el objetivo de la segunda edición de la Feria de la Cecina. La cita, que llegó para hacerse con un hueco fijo en el calendario, se inauguró en la mañana de ayer para abrir las puertas a un fin de semana repleto de actos en torno a este suculento manjar serrano.Después del gran interés mediático de la pasada edición, durante la mañana de hoy se volverá a descubrir quién elabora ‘La mejor cecina del mundo’ gracias al concurso que tendrá lugar a las 13 horas en el recinto ferial instalado en el salón municipal quintanaro.Se trata de uno de los mayores reclamos de este evento que -junto a una muestra de empresas chacineras y la oferta de tapas elaboradas con cecina en siete bares de la localidad- pone el broche de oro a una sabrosa edición que ya comenzó a cosechar éxitos en la jornada inaugural, en la que se hizo hincapié en la importancia de empezar a trabajar por una marca de calidad.«Estamos dispuestos a trabajar para darle a la cecina de Quintanar de la Sierra una marca de calidad, ya que creemos que es especial por sus singularidades y no se elabora como otros sitios», explicó Ángel Antón, de la empresa local Productos El Peñedo. «La cecina normalmente la suelen hacer en salmuera con agua, sal y especies, pero aquí en Quintanar de la Sierra la hacemos con las recetas que aprendimos de nuestros antepasados. No usamos agua, las piezas las hacemos más pequeñas que en otros sitios y el modo de curación es totalmente artesanal como se hacía antes».Y si la cecina de vaca de Quintanar tiene fama, desde hace años la de burro se valora como una verdadera delicatessen al tratarse de un producto singular que no puede encontrarse en muchos sitios de España. «La cecina de burro se hace en muy pocos sitios y aquí es uno de los producto estrella. Tiene mucha elaboración y cuesta mucho hacerla, porque hay que separarla en piezas muy pequeñas, músculo por músculo, para que salga bien», añadió Ángel Antón.«Hemos aprendido de nuestros abuelos las técnicas para elaborar la cecina. Es una tradición que viene de muchas generaciones atrás», explicó Francisco Javier Pascual, pregonero de esta segunda cita gastronómica y ganador en la edición del año pasado de la mejor cecina de caza y de vaca.Corte de troncoLa jornada de ayer comenzó con un guiño al monte mediante la exhibición de habilidades forestales, programada para dar a conocer algunos de los trabajos más ligados a la comarca serrana. A las 13 horas se procedió a inaugurar esta segunda edición ferial con el pregón en el balcón del Ayuntamiento, que sirvió para dar el pistoletazo de salida a una amplia exposición chacinera con la participación de siete empresas.Para el Consistorio liderado por Montserrat Ibáñez, resulta necesario seguir apoyando esta iniciativa, ya que «se busca poner en valor un producto como la cecina, de calidad, con una marcada tradición, de elaboración artesanal, y que tiene una demanda potencial en la comarca y fuera de ella», aseveró.Una gran afluencia de público recorrió la feria durante toda la tarde de ayer. Allí, los visitantes tuvieron la oportunidad de descubrir diversas técnicas y secretos para elaborar la cecina de la mano de Ángel Antón de Productos ‘El Peñedo’, al que le avalan 40 años de experiencia trabajando y consiguiendo una de las mejores cecinas de la zona.Esta nueva pero consolidada cita gastronómica se clausura hoy a las 14.30 horas con el objetivo de que vuelva a celebrase al próximo año.