El Correo de Burgos

Los Hospitaleros celebran 25 años en Hornillos del Camino

La localidad vio nacer a este movimiento con cientos de voluntarios a día de hoy / En lo que va de año, se ha atendido a más de 100.000 peregrinos

Los hospitaleros llevan más de 25 años atendiendo a peregrinos que realizan el Camino de Santiago.-ISRAEL L. MURILLO

Los hospitaleros llevan más de 25 años atendiendo a peregrinos que realizan el Camino de Santiago.-ISRAEL L. MURILLO

Publicado por
DIEGO SANTAMARÍA
Burgos

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Los Hospitaleros Voluntarios cumplen 25 años de servicio y acogida desinteresada a millones de peregrinos procedentes de todos los puntos del planeta. Por ello, representantes de este movimiento integrado en la Federación Española de Asociaciones de Amigos del Camino de Santiago celebran hoy la efeméride en su lugar de nacimiento:Hornillos del Camino. Al acto, consistente en la colocación de un mosaico conmemorativo en la fachada de la casa del pueblo, asistirá la presidenta de la Federación, María Ángeles Fernández, orgullosa de que esta iniciativa se haya extendido hasta tejer una red de colaboradores que aumenta día a día.Los datos corroboran su satisfacción, ya que el año pasado 572 hospitaleros asistieron a 223.731 viajeros en 18 albergues. Durante el presente ejercicio, incluyendo junio, alrededor de 170 voluntarios han recibido con los brazos abiertos a más de 100.000 viajeros. No obstante, en pleno ecuador de 2015, Fernández se muestra optimista y espera superar las expectativas, dado que «el crecimiento anual suele oscilar entre el 10 y el 12%.Formación necesariaUno de los grandes méritos de esta ‘gran familia’, siempre dispuesta a acoger nuevos miembros en su seno, radica en su ejemplaridad como modelo «para que otras muchas instituciones de diverso tipo y credo abran albergues y utilicen la misma fórmula», señala la presidenta del colectivo santiaguero.Sin embargo, las labores de acogida y atención a los peregrinos requiere de unos conocimientos básicos para afrontar con garantías una experiencia gratificante para ambas partes. Para ello, la asociación organiza cursos de hospitaleros con el principal objetivo de «quitar el miedo a los que llegan» y ofrecer unas pautas para atender de forma adecuada a los visitantes. En este sentido, las enseñanzas se orientan fundamentalmente a la preparación del «día a día» en materia de recibimiento al huésped o limpieza de las instalaciones. Además, el hospitalero debe ejercer en cierto modo de guía turístico, por lo que ha de tener un «conocimiento del lugar» que permita explicar el patrimonio cultural y natural de la zona o los servicios de que dispone. Por último, y quizás lo más importante, quienes realizan estos cursos reciben formación para atender casos de emergencia como enfermedades o accidentes. «El hospitalero es el primero que debe darse cuenta de lo que le ocurre al peregrino», asevera Fernández, plenamente convencida de que el voluntario «debe ser capaz de transmitir seguridad».La iniciativa, explica, no solo se ha ampliado por toda la península. De hecho, en países como Italia ya han comenzado a realizarse estos cursos para fomentar el altruismo en todos los puntos de un Camino que cada año suma nuevos y fieles adeptos.El gesto de Lluch, fenómeno de masasLa razón de ser de los Hospitaleros Voluntarios se debe al simbólico gesto de Lourdes Lluch, una veterana peregrina que en 1990 alquiló una casa en la calle Real de Hornillos del Camino para dar techo y comida a todos aquellos peregrinos que pasaban por la localidad. Poco después, según relata la presidenta de la Federación Española de Asociaciones de Amigos del Camino de Santiago, María Ángeles Fernández, se sumaron un burgalés y un matrimonio extranjero. Poco a poco, el deseo de Lluch de que surgieran «una decena de modernos hospitaleros» no solo se cumplió, sino que superó todas sus expectativas, y es que en apenas tres años más de 100 personas decidieron sumarse a una causa cuyo número de miembros ha aumentado exponencialmente con los años.El balance de estos 25 años, a juicio de Fernández, es «más que bueno», ya que «impresiona ver el apoyo de ex peregrinos que se suman a prestar servicios a otros peregrinos», afirma.

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