El Correo de Burgos

BUREBA

El despliegue en Cornudilla superó los 150 efectivos en tierra durante 2 días

En su momento álgido trabajaron once aeronaves y catorce vehículos en el terreno de forma simultánea

La acumulación de restos vegetales en el suelo del monte aumentó el riesgo para los efectivos de extinción.-G. G.

La acumulación de restos vegetales en el suelo del monte aumentó el riesgo para los efectivos de extinción.-G. G.

Publicado por
GERARDO GONZÁLEZ
Burgos

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La declaración por parte de la Junta del Nivel 0 en el incendio forestal de Cornudilla en el mediodía de ayer martes, puso fin a uno de los mayores despliegues de medios contraincendios en la zona llevados a cabo en esta última década. El grueso del operativo actuó sobre el terreno durante la noche del domingo y a lo largo del lunes, sumando en total a más de 150 efectivos de la Junta, el Ministerio de Medio Ambiente y Bomberos de Diputación Provincial.Despliegue de lucha contra el fuego en el que actuaron también un elevado número de agentes de la Guardia Civil, así como efectivos de Protección Civil de Villarcayo y vecinos de las localidades de Cornudilla, Pino de Bureba, La Parte y Oña.En apoyo a los medios terrestres se desarrolló también un amplio operativo aéreo en el que, junto a los dos helicópteros asignados a Burgos, participaron otros cinco incluido un Kamov de gran capacidad, tanto del gobierno regional como del Estado así como dos aviones de carga en tierra y dos anfibios.Sistema de relevosLa prolongación en el tiempo de las labores de extinción hizo necesario establecer un sistema de relevos de medios procedentes de fuera de la provincia, aéreos y terrestres, para mantener el ritmo de los trabajos. Todo este despliegue de medios se desarrolló en un plazo de menos de cuatro horas desde la constatación de que el incendio, que carbonizó alrededor de 180 hectáreas del Espacio Natural de Montes Obarenes, resultaba incontrolable con los medios ordinarios.Cabe destacar que la intervención de los primeros medios, con el apoyo de numerosos vecinos de la zona, fue muy temprana, ya que en Oña se ubica una de las bases terrestres del dispositivo estival de la Junta de Castilla y León.De hecho, media hora después del inicio oficial del incendio motobombas, vehículos pick-up, bomberos provinciales y los dos helicópteros burgaleses ya atacaban los dos frentes principales del incendio. Esta intervención temprana logró frenar la expansión del fuego hacia la parte baja del monte por los cambios de sentido del viento, llegando las llamas a saltar algunos caminos agrícolas.El momento más crítico, con una fijación del viento hacia los Montes de Oña, se produjo rápidamente al alcanzar el frente procedente de las tierras de labor la primera masa forestal de pinos, que entraron en combustión muy rápidamente.De hecho, en apenas media hora la primera mancha arbolada quedó absolutamente carbonizada, lo que obligó a los combatientes a atacar desde un camino lateral por el enorme riesgo de ser atrapados por ‘fuego de copa’ del pinar que ardía.La gran velocidad a la que avanzó el fuego por el monte de pinos tuvo en la abundancia de material combustible que cubría el suelo su principal aliado junto al viento, siendo necesario, en algunos momentos, descargas desde el aire para proteger a los efectivos en tierra.Durante la noche del domingo al lunes los medios terrestres lograron crear un perímetro de seguridad abriendo cortafuegos que evitaron el avance hacia las localidades de Pino y La Parte, utilizando par a ello los cuatro bulldozers desplegados.La acción de los medios aéreos con el amanecer del lunes permitió consolidar este perímetro y evitar la reproducción del fuego en zonas de difícil acceso en las estribaciones de la Mesa de Oña. Finalmente, la mañana del martes la lluvia remató la tarea de los medios de extinción enfriando las casi 200 hectáreas afectadas por el más grave de los incendios forestales registrado en La Bureba en los últimos años.Durante las labores de extinción la Guardia Civil logro rescatar a una familia, dos adultos y dos menores afortunadamente ilesos, que habían quedado aislados por la progresión del incendio que cortó el camino de descenso hacia Cornudilla.El respaldo a los efectivos que durante más de dos días combatieron el incendio por parte de la población de la zona fue total, tanto en los primeros momentos colaborando activamente como a posteriori alojando en el albergue municipal de Oña a los brigadistas.

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