BUREBA
Adiós a la idea del albergue con la subasta de las casas de camineros
Su venta al mejor postor será justo 60 años después de la cesión gratuita del terreno municipal

El poblado caminero de Briviesca se sitúa en el camino de La Culebrilla.-G. G.
Contar con una infraestructura turística especialmente dirigida a la juventud planteada en el año 2012 es algo que ha quedado prácticamente descartado tras la futura subasta de viviendas del antiguo poblado caminero de Briviesca.Según datos históricos, esta subasta tendrá lugar curiosamente en el mismo mes, octubre, en el que hace 60 años el Ayuntamiento cedió gratuitamente el terreno al Estado. Sin embargo, la ausencia de una cláusula de reversión, algo poco usual en aquellas fechas, impidió la recuperación del patrimonio municipal cedido, cuya titularidad asumió el Estado primero y posteriormente la Junta de Castilla y León.No es la primera vez que algo semejante ocurre en la capital burebana, siendo su precedente más cercano el solar de la antigua cárcel, que tras perder su uso público, a punto estuvo de ser vendido a constructores privados.En aquella ocasión el Consistorio realizó una recalificación del terreno que impedía su venta en el mercado libre por parte del Estado lo que permitió años después, su reversión para construir un aparcamiento público.En el caso del poblado caminero, el Consistorio en su momento intentó llegar a un acuerdo con el Gobierno regional para su compra asignado en los presupuesto municipales una partida de 120.000 euros a tal fin. Finalmente, no se llegó a un acuerdo para su reversión al patrimonio municipal para un uso público. Actuación legalmente factible al tratarse de dos administraciones públicas. De hecho, en la provincia burgalesa esa fórmula con este mismo tipo de inmuebles sí se aplicó, entregando gratuitamente al municipio donde se radicaban para su uso social.En el caso de la capital burebana el mal estado de los inmuebles determinó que fuera inasumible su compra dada la fuerte inversión necesaria para la rehabilitación. Así, en el primer proceso de enajenación de las viviendas su precio se fijó en 40.000 euros rebajándolo hasta los 20.000 euros al Ayuntamiento, y sacándolos a subasta en fechas próximas por 25.000 euros.El poblado de asienta en la antigua finca denominada ‘La Pizarrera’ con una superficie de 11.807 metros cuadrados, en la que se construyeron una veintena de casas finalizadas en el año 1971.