TROTABURGOS / Pineda de la Sierra
Riqueza natural y señorial
Sus casonas hablan del peso económico de esta capital ganadera en el medievo y sus templos el mejor románico castellano. Hoy su entorno natural privilegiado la convierten en visita obligada en tiempos de sol y nieve

El ferrocarril minero, dos rutas verdes y un itinerario en moto atraviesan la localidad.-ECB
Enclavada en un valle rodeado por los montes de La Peguera, el Ahedo-La Pared, Barrancomalo y la Dehesa Royal, Pineda de la Sierra emerge señorial e imponente en un entorno natural envidiable. En plena sierra de la Demanda el verde de la naturaleza, el blanco de la nieve y el rojo de sus casonas medievales encumbran a esta localidad entre las paradas imprescindibles de la provincia.Ubicada a 50 kilómetros de Burgos capital, se ha convertido en visita obligada cuando la nieve hace acto de presencia. La estación de esquí Valle del Sol, que abrió en 1975, cerró hace una década pero eso no impide que las pistas se inunden de burgaleses y sus trineos en cada nevada. Razón por la que hay un proyecto para recuperar este recurso turístico de la nieve.Pero Pineda de la Sierra esconde mucho más. El pueblo es fiel reflejo de su próspero pasado medieval. Don Sancho empezó a poblar esta zona a finales del siglo X. La villa alcanzó fueros reales concedidos por Alfonso VII en el año 1136. Se le dio privilegio de libertad de tránsito y tributos de cabeza de ganado y el comercio empezó a hacer florecer en la villa desde donde nace la cañada que enlaza con la Real Segoviana. De ese pasado de riqueza e influencia dan cuenta las múltiples casonas de gran solidez y sobriedad que se caracterizan por la piedra rojiza. También destacan las casas serranas con chimeneas encestadas. Una arquitectura popular que alcanza su máximo exponente cuando hablamos de su riqueza patrimonial. Hasta cuatro construcciones singulares. Destaca la coqueta Iglesia de Santa Juliana, uno de los mejores ejemplos del románico castellano. La Iglesia de San Esteban Protomártir realizada en piedra arenisca y que brilla con luz propia gracias a su galería porticada del siglo XII. Junto a estas edificaciones destaca la Iglesia de San Sebastián, declarada Bien de Interés Protegido (BIC), y la Ermita del Santo Cristo. Todas ellas ejemplo del mejor románico burgalés.Pero además de patrimonio arquitectónico Pineda de la Sierra, en el corazón de la Demanda, está plagada de rutas jalonadas por un impresionante patrimonio natural. Por el pueblo atraviesa la ruta de la vía verde, el GR-82 de la Sierra de la Demanda también ofrece a los senderistas este rincón como enclave señalado además de la ruta en moto por la Demanda o la del ferrocarril minero que dan cuenta de lo singular de este Espacio Natural Protegido que es la Sierra de la Demanda.