RIBERA
Pérez Pascuas, 35 años de armonía «entre innovación y tradición»
Herrera puso como ejemplo de «calidad» a esta bodega burgalesa, pionera de la DO Ribera

El aniversario se celebró con un cóctel y posterior comida en las instalaciones de la bodega en Pedrosa.-J. I. BERDÓN
Fue una de las bodegas precursoras de la Denominación de Origen Ribera del Duero, y está de celebración. Atesora 35 años de historia en los que los hermanos Pérez Pascuas han sido cómplices del crecimiento de la producción de vino en la comarca que a día de hoy no conoce fronteras.La Ribera del Duero es ya la tercera región vitícola a nivel nacional y se ha convertido en estandarte de calidad para Castilla y León y para la marca España. «Estamos en una bodega que es ejemplo de empresa familiar y un referente de calidad», destacó el presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, muy unido en lo personal de los Pérez Pascuas y un gran admirador de su ejemplar trabajo como empresa familiar. «Pérez Pascuas encarna el perfecto equilibrio entre innovación y tradición», añadió convencido de que «la única forma de competir dentro y fuera de nuestras fronteras es a base de calidad».Herrera se desplazó ayer hasta Pedrosa para celebrar esta importante efeméride con más de 300 invitados procedentes del mundo del vino, la empresa, los medios de comunicación, la política y la cultura. Este evento se une a la lista de actos que la bodega está encadenando para festejar su aniversario -el viernes pasado se organizó una cena, sin ir más lejos- en los que la estrella sobre los manteles está siendo el vino que la bodega ha embotellado para esta onomástica.Se trata de un tinto reserva de 2011 selección de familia, conmemorativo 35 Aniversario, cuya etiqueta luce una serigrafía de Josep M. Subirachs representando la fábula de Mío Cid, el de Vivar.Historia
Su historia se remonta al año 1980, antes incluso de la existencia de la Denominación de Origen (DO) Ribera. Ubicados en Pedrosa de Duero, la familia decidió dar un paso decisivo al independizarse de la cooperativa de Pedrosa e iniciar un proyecto nuevo. Afrontaron así la cosecha de 1980, que resultó ser una gran añada.«Éramos nuevos pero supimos afrontar la cosecha con profesionalidad y rigor. Teníamos claro que debíamos empezar bien. Eran los cimientos sólidos que una bodega debe poner para desarrollar una brillante trayectoria», rememora José Manuel Pérez, director técnico de Bodegas Hermanos Pérez Pascuas, también conocida como Viña Pedrosa.En esa primera etapa, la bodega familiar contaba con 35 hectáreas de viñedo, 110 menos que en la actualidad. «Teníamos mucha ilusión y estábamos plenamente convencidos de que con uvas excepcionales podíamos elaborar un vino de muy alto nivel. Las limitaciones y la falta de recursos económicos de los inicios se suplieron con trabajo, confianza e ideas muy claras para alcanzar un vino de personalidad única», explica.Y el esfuerzo dio sus frutos con campañas para recordar como las de 1985, 1989, 1991, 1994 y 1999; sin olvidar la primera, cuyas 80.000 botellas se vendieron en los primeros seis meses. Con ellas llegaron numerosos premios nacionales e internacionales, como el Premio Miguel Delibes al Desarrollo Rural o el Premio a Benjamín Pérez Pascuas como mejor viticultor de España y Zarcillo de Oro a la excelencia vitícola.Los hermanos Benjamín, Manuel y Adolfo son reconocidos además como grandes viticultores y bodegueros de España. «El mejor premio es el que nos otorgan nuestros clientes, que gracias a su fidelidad y confianza en nuestro vino nos han hecho crecer y prosperar. Ellos son los auténticos protagonistas del éxito de Viña Pedrosa», agradece.Por ello atesoran vivencias y recuerdos como la elección de Viña Pedrosa Reserva por parte del Papa Juan Pablo II para celebrar la cena de Navidad y la Misa del Gallo. «Es un acontecimiento que nos llena de orgullo y aún nos emocionamos al contarlo», precisa el enólogo.Exportaciones
Las exportaciones representan un papel importante, dirigiendo a ellas la mitad de las 500.000 botellas de sus marcas Cepa Gavilán, Viña Pedrosa y Pérez Pascuas Gran Selección, que produce. «En cualquier rincón del mundo aparece un cliente que conoce nuestro vino. Hasta a siti0os tan recónditos como el Polo Norte y Bora Bora ha llegado Viña Pedrosa y nos escriben para felicitarnos», concluye.