El Correo de Burgos

BUREBA

La Bureba pierde 50.000 cabezas de ganado ovino en cinco años

La falta de rentabilidad en las explotaciones dificulta notablemente el relevo generacional

La búsqueda de reducir costes ha llevado a retomar el pastoreo en campo abierto.-G.G.

La búsqueda de reducir costes ha llevado a retomar el pastoreo en campo abierto.-G.G.

Publicado por
GERARDO GONZÁLEZ / Briviesca
Burgos

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El sector ganadero de La Bureba mantiene una preocupante curva descendente con la desaparición de ganaderías, que a su vez ha supuesto la pérdida de 50.000 ovejas en poco más de cinco años. Concretamente, según los últimos datos disponibles, se ha pasado de 67.000 cabezas en 2011 a tan solo 17.000 en la actualidad.Según los propios ganaderos, el continuo incremento de los costes de producción, unido a las exigencias administrativas, está provocando el cierre de las explotaciones desde hace varios años. La situación afecta de igual manera a la cabaña ovina y vacuna productora de leche, que en los últimos años han experimentado una notable reducción de animales y explotaciones. En el caso de la ganadería láctea, apenas quedan dos explotaciones activas en la comarca, que principalmente sobreviven más por una cuestión de tradición familiar, tal como afirma uno de los propietarios, que por su rendimiento económico. También con nulas perspectivas, aunque menos perjudicada, se halla la cabaña vacuna destinada a la producción de carne, que aún se mantiene en activo en varias zonas de la comarca.En términos generales, la situación de preocupación se extiende a todos los ganaderos de ovino, testigos de cómo los precios de la carne y la leche no se han incrementado en los últimos años. No obstante, dentro del sector lácteo se ha respira con mayor alivio gracias a la puesta en marcha de industrias transformadoras que se dedican sobre todo a la producción de quesos.Por otra parte, la demanda en el mercado de productos ecológicos se ha convertido en una de las alternativas a las que los ganaderos se han aferrado para mantener una cifra de negocio que rentabilice los rebaños. Pese a ello, el incremento de los precios del alimento provoca que la rentabilidad resulte harto complicada en las fórmulas más tradicionales aún vigentes del pastoreo por los campos de la comarca.Así, en muchas ocasiones, con la jubilación del titular, la explotación desaparece al no contar con relevo generacional, problema vinculado en gran medida a la ausencia de población y la baja rentabilidad de la ganadería. Además, los cuidados que precisan las reses exige una tarea diaria, carente de días festivos, por lo que ante el escaso rendimiento económico las nuevas generaciones buscan otras alternativas laborales.El único alivio de los ganaderos de ovino es la posibilidad de reducir levemente el coste de alimentación sacando los rebaños a pastar en los campos, lo que también tiene dificultades. Y es que en la actualidad resulta muy difícil encontrar personal que sepa manejar de forma correcta a las ovejas, por no hablar del coste añadido que supone contratar a un pastor. Por ello los ganaderos de mayor edad asumen como inevitable que en un plazo de tiempo medio la situación del ovino igualará a la del vacuno.Asimismo, la importante inversión que se precisa para la puesta en marcha de una explotación ganadera o la modernización de una ya existente pone en serios aprietos la continuidad del sector. De hecho, el desarrollo de recursos ganaderos no tradicionales en La Bureba durante los últimos años se ha convertido en una de las fórmulas más eficaces para mantener con vida al sector.Por ejemplo, la cría de caballos hispano-bretones para consumo de su carne se está implantando con fuerza en algunas zonas ante la demanda de este producto cuyas bondades se están potenciando a nivel comercial. No obstante, esta faceta de la ganadería resulta aún muy minoritaria en la comarca, por lo que la situación a nivel general del sector se mantiene en un declive que preocupa a los ganaderos de cara al futuro.Así el panorama, la opinión de un veterano pastor de La Bureba parece verse refrendada por los datos cuando sentenció que «a este paso solo va a quedar el pastor de Pancorbo» en referencia al monumento de piedra situado a la entrada del desfiladero.

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