BUREBA
El silencio administrativo se ceba en los dos puentes romanos de Cerezo
Sólo el Consistorio de la localidad ha respondido a la petición de Cerasio de actuar en ellos

La posibilidad de pérdida del segundo puente romano es evidente.-G. G.
La asociación cultural Cerasio de la localidad de Cerezo de Río Tirón ha manifestado mediante un comunicado la falta de respuesta recibida sobre las actuaciones en los puentes romanos de San Ciprián y San García, excepto por parte del Ayuntamiento local. Este colectivo, que desde hace más de una década reclama la restauración de este patrimonio, considera la actual situación de los puentes «está estancada y es de cuasi abandono». Por ello remitieron a finales de verano a diversas instituciones implicadas en esta cuestión, información sobre la continuidad de las obras en el de San Ciprián y sobre la situación administrativa del de San García, sin apenas recibir respuesta más allá de la municipal. Desde el colectivo señalan que «ha quedado una obra incompleta», ya que faltan por ejecutar numerosas actuaciones incluidas en el proyecto adjudicado para evitar las humedades en el puente. Asunto clave para evitar su deterioro, que, a pesar de ser un año seco continúan apareciendo. Igualmente faltan por realizar algunos muros de contención en las laderas, la urbanización del paseo en la que según el proyecto se iba a pavimentar la parte central con losas de piedra natural, y los laterales con canto rodado. Finalmente no se ha procedido a plantar el césped en taludes y laderas, así como árboles y arbustos, ni se ha ejecutado nada de la iluminación, que también estaba incluida en el proyecto. Todas estas carencias llevaron ya al Consistorio cerezano a no asumir oficialmente la entrega de la obra algo que ha reiterado por escrito al colectivo en su respuesta sobre el asunto. Cabe recordar que han pasado casi nueve años desde que la comisión mixta de los ministerios de Cultura y Medio Ambiente acordaran conceder 310.348 euros para la restauración del puente de San Cirprián, condicionado a la declaración de Bien de Interés Cultural (BIC) por la Junta. Las diferencias entre administraciones paró el proyecto hasta 2008, en que la Subdirección General de Protección del Patrimonio Histórico consideró que la actuación denominada ‘Restauración del Puente de San Ciprián’ cumplía con las condiciones establecidas por la comisión interministerial y la de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE). Esta conclusión se alcanzó tras el estudio del informe elaborado por la Junta, en el que el puente goza de un régimen de protección asimilable para los BIC. En este intervalo de tiempo, las fuertes lluvias reventaron la tubería subterránea que recogía las aguas del arroyo Rudera, aguas arriba del puente romano. Esto provocó el desprendimiento de la pared aledaña al puente saliendo el agua a presión entre las mismas piedras del puente. Posible derrumbamiento
Como resultado el agua ocasionó importantes daños que dejaron la posibilidad de un derrumbamiento meridianamente clara si no se tomaban medidas urgentes procediéndose a un apuntalamiento de emergencia. Pese a ello las obras no arrancaron hasta el mes de diciembre del 2011 por la Confederación Hidrográfica del Ebro volviéndose a paralizar por discrepancias técnicas durante varios meses hasta su fin ‘oficial’ en julio de este año. Ante esta situación, el colectivo reclama que se realicen las actuaciones pendientes tal y como se recogían en el proyecto. Además de exigir la realización del correspondiente proyecto y ejecución de la obra de restauración del puente romano de San García por parte de las Administraciones competentes. En este caso la situación es aún más paradójica, ya que pese a contar con asignación presupuestaria desde 2007 las exigencias administrativas han paralizado el mismo pese a su visible mal estado.