San Vicente se vuelca con Siria y la donación de médula
El centro social de esta pequeña villa ha recaudado fondos a lo largo del fin de semana para ambas causas a través un mercadillo solidario de segunda mano

El mercadillo solidario permaneció abierto hasta ayer aprovechando el Día de la Hispanidad.-CENTRO CULTURAL SAN VICENTE DEL VALLE
Con menos de 10 vecinos durante todo el año, desde fuera cualquiera podría afirmar que San Vicente del Valle carece de movimiento más allá de cada hogar habitado. Nada más lejos de la realidad, pues esta pequeña villa de Montes de Oca cobra vida cada fin de semana gracias a su centro social, impulsor logístico de actividades sociales, turísticas, culturales... Ysolidarias, como el mercadillo de ropa y complementos de segunda mano que desde el sábado hasta ayer recaudó fondos a beneficio de la Asociación de Donantes de Médula de Burgos.La iniciativa, promovida por el actual responsable del inmueble, José Carlos García, surgió «espontáneamente» con la complicidad de los propietarios del hospedaje rural La Casa de en Medio, también tiene en cuenta a quienes más ayuda necesitan -en todos los sentidos- a cientos de kilómetros de distancia. Por ello, todos los enseres que no se vendieron se repartirán entre refugiados sirios «donde más convenga» a través de la Fundación Seur, explicaba García. ¿Por qué ropa? «Porque en estos momentos, es lo que más necesitan».Desde finales de septiembre, las redes sociales beneficiaron la difusión del evento para captar colaboradores. La respuesta de particulares -entre ellos la pintora Charo Berra, que donó varios de sus cuadros al mercadillo- y establecimientos no se hizo esperar a la hora de entregar sus donaciones en los bajos del Ayuntamiento de Pradoluengo y en dos tiendas del municipio.Aunque toda ayuda es poca de cara a colaborar con sendas causas, lo cierto es que García destacaba la «buena acogida» de un proyecto puntual con perspectivas de repetirse de forma periódica para regalar sonrisas allá donde se pueda. Lejos de acaparar todo el mérito, el responsable del centro agradece la «implicación vecinal» a la hora de montar los puestos y, sobre todo, visibilizar el mercadillo por toda la provincia.Promoción del entornoDesde que asumió las riendas del centro hace dos años, García ha procurado «fomentar la promoción del pueblo» para atraer el turismo más allá del verano, donde se concentran «entre 300 y 400 visitantes, o en la Semana Santa, cuando acuden «unas 200 personas».El silencio callejero de lunes a jueves comienza a transformarse en bullicio a partir del viernes. El jaleo se palpa en este punto de encuentro al que acuden vecinos de la propia localidad y de otros lugares atraídos por las actividades programadas, como conciertos, charlas, exposiciones... También se organizan salidas por el entorno. De ello se encarga el propio García, quien en calidad de guía muestra el patrimonio natural y cultural de la villa.En este sentido, el gerente del centro destaca la joya de San Vicente, la antiquísima iglesia visigoda del siglo VI que sirvió de refugio a los pobladores autóctonos ante diversas invasiones que sacudieron la península ibérica. De gran belleza «por dentro y por fuera», García recalca que «merece la pena visitarla». Y es que se trata de una «gran desconocida» en el conjunto de la provincia pero que, al mismo tiempo, «llama la atención a los que vienen de fuera». Por ejemplo, una expedición asturiana que prometió volver tras su visita el mes pasado.A la espera de acoger con los brazos abiertos al turista, el centro promete dar vida mucho más tiempo para continuar siendo el referente cultural de una villa solidaria que pretende salir del anonimato.