El pino roble de Canicosa lucha por ser 'Árbol Europeo 2016'
A día de hoy cuenta con más de 6.400 votos y sigue muy igualado con la olma de Guadarrama

Desde hace unos 130 años, l pino crece en el interior del roble, que supera ya los 250 veranos.-AYTO. CANICOSA DE LA SIERRA
Se dice que fue una ardilla la que dejó los restos de una piña en el hueco de un maduro roble y que de ahí nació una de las peculiaridades más asombrosas de la naturaleza: una simbiosis entre un roble y un pino única en el mundo, una característica inusual que podría hacerle conseguir la candidatura española del Concurso Árbol Europeo de 2016.Y es que el famoso pino roble de Canicosa de la Sierra, situado en el paraje de ‘El Piquillo’, ha entrado en cabeza de carrera en la recta final del certamen europeo que estos días se está celebrando a través de las redes sociales, por medio de la Organización sin ánimo de lucro ‘Bosques sin Fronteras’. De hecho, cuenta a día de hoy con unos 6.400 votos conseguidos a ritmo frenético en estas últimas semanas luchando contra su principal rival, la Olma de Guadarrama, que se sitúa muy igualada con el candidato pinariego y que podría arrebatarle el galardón.Pero nada está dicho aún, ya que el Concurso a Árbol Europeo no termina hasta el 31 de octubre. Hasta el momento se puede seguir votando a través de la pagina de Facebook de ‘Bosques sin Fronteras ‘dando en el apartado de fotos a ‘me gusta’ en uno de los siete candidatos que se han presentado en esta edición.«Pedimos que la gente nos vote para que nuestro pino roble consiga ser el candidato español a árbol europeo, sólo nos queda un pequeño empujón para superar a nuestro principal rival del concurso», señala el alcalde Ramiro Ibáñez.El pino cuenta con unos 130 años mientras que el roble tiene 250 veranos. Actualmente, el viejo roble está siendo reventado desde el interior por el brioso pino, que puja por seguir creciendo a expensas de ir ahogando a su mal pagado benefactor.Su conexión con la gente
Además del pino roble de Canicosa y la olma de Guadarrama, el resto de candidatos españoles son la gran carrasca de El Pedregal (Guadalajara), la matasequoia de Pontevedra, el tejo de Bermiego (Asturias), los olmos del Parque de los Príncipes de Sax (Alicante) y el fresno de Moralzarzal.En el Árbol Europeo del Año, a diferencia de otros concursos, no es importante la belleza, el tamaño o la edad sino la historia y la conexión con la gente. Se buscan árboles que se han convertido en una parte integrante de la comunidad en su sentido más amplio. «Creemos que esta máxima se cumple a la perfección con el pino roble de Canicosa ya que es un ejemplo de la sociedad en la que vivimos donde en el mismo espacio pueden convivir diferentes culturas y razas», añade el primer edil.El número de los países participantes en este concurso ha aumentado en los últimos años de los 5 originales a 14. En la pasada edición el ganador fue el Roble en un campo de fútbol de Orisaare, quedando en segunda posición el gran platanero de Tata y en tercera posición el chopo cabecero de Aguilar del Alfambra.