El Correo de Burgos

El arte de sobrevivir en el medio rural como autónomo

Desde Olmos de Atapuerca, las obras de Javier Sanz se reparten por media España

Javier Sanz junto a uno de sus grandes encargos. Un mural en bronce para el hotel Gran Bilbao en 2008.-ART-TERRA

Javier Sanz junto a uno de sus grandes encargos. Un mural en bronce para el hotel Gran Bilbao en 2008.-ART-TERRA

Burgos

Creado:

Actualizado:

Salvo casos excepcionales, «del arte se sobrevive». Más aún si el artista en cuestión es autónomo y opera en el medio rural. Cuestión de valentía en los tiempos que corren. Si no, que se lo pregunten a Javier Sanz, impulsor junto a su «visionaria» compañera, Amelia García, del estudio Art-Terra y de la Escuela El Alfar en Olmos de Atapuerca.Con 27 años de trayectoria profesional a sus espaldas, ininterrumpida a pesar de las adversidades, este artesano «autodidacta» cuenta con un dilatado currículum que ya quisieran muchos compañeros de gremio. Sin perder el norte y con la humildad como seña de identidad, Sanz ha recibido encargos de altas instituciones como los ministerios de Fomento y de Sanidad, de grandes empresas y de particulares sabedores de su innegable talento. Y lo mejor de todo, hasta la fecha no ha recibido «ni una sola queja», devoluciones e impagos por parte de sus clientes.La historia de este osado emprendedor comenzó en el negocio familiar de sellos de caucho. Su incorporación al mundo laboral, con apenas 16 años, le permitió adquirir unos hábitos de disciplina que hoy cumple a rajatabla. Y así, sin recibir formación académica reglada, tras horas y horas de cursos e investigación exhaustiva de múltiples técnicas; Sanz estuvo «pensándolo un montón de años» hasta que se decidió a dar el salto.De sus inicios en la calle Rey Don Pedro de la capital se trasladó a Olmos «por casualidad». Allí encontró un terreno que ofrecía «la posibilidad de hacer más cosas». Con «gran esfuerzo» -económico por parte de sus padres y propio en materia laboral-, el escultor logró «poco a poco» compaginar su actividad con otro empleo y dedicarse únicamente a su pasión.Desde aquel entonces hasta el día de hoy, la trayectoria de Sanz ha sido una continua carrera de obstáculos siempre sorteados con tesón. Si bien es cierto que en los tiempos de bonanza había «encargos a tutiplén», el camino de Art-Terra jamás fue de rosas. Sobre todo con la crisis, todavía presente, ante la que saca a relucir su resistencia estoica a base de esfuerzo.La huella de SanzPoco amigo de los datos -no lleva la cuenta del número de encargos que ha recibido a lo largo de su carrera ni de las visitas anuales a la escuela-, lo cierto es que la impronta de Sanz se reparte por lo largo y ancho de la provincia.A la hora de repasar algunas de sus obras, confiesa que una de las más simbólicas en cuanto a mensaje es el monumento a la Mujer Trabajadora de Pradoluengo, un reconocimiento único por estos lares que traspasa el mero «homenaje verbal».Por dificultad técnica, uno de los trabajos más exigentes fue el revestimiento interior de la pila bautismal de Santo Domingo de Silos. 90 kilos en una sola pieza que sirve para proteger la pieza original que desde 2003 cuenta con una cubierta «con un crismón pintado con oro» para «darle utilidad durante todo el año», ya que «cuando es necesario, quitan la cubierta».El resto de España tampoco es ajeno a su firma. En este sentido, uno de sus grandes hitos es el mural que desde 2008 luce en el hotel Gran Bilbao: una revisión del Gernica de Picasso concebido como un «canto a la paz».Al mal tiempo buena cara... y con amplitud de mirasJavier Sanz compagina su polifacética carrera como artista con el desarrollo de diversas actividades en la escuela El Alfar para destinatarios de todos los perfiles. A nivel de resultados, siempre satisfactorios con niños y tercera edad; Sanz destaca la realización de talleres con personas con distintos grados de discapacidad. Amén de potenciar sus «habilidades motrices» y «ayudarles a no cohibirse», en muchos casos «sus monitores se sorprenden de sus habilidades e interés», confiesa satisfecho.Siempre dispuesto a innovar en la fusión de arte y tiempo libre, los responsables de la escuela comenzaron a organizar cumpleaños «a propuesta de unos padres».Sea cual sea la actividad o encargo, Sanz disfruta con lo que hace. Sin embargo, reconoce las dificultades de ser autónomo en el medio rural, empezando por los gastos adicionales en desplazamientos o en calefacción por el duro frío invernal.

tracking