El templo Rioseco estrena la cubierta de su sala capitular
En lo que va de año, el monasterio ha registrado alrededor de 6.000 visitantes
Aspecto actual del monasterio después de la rehabilitación por completo de la cubierta de la sala capitular.-MONASTERIO DE RIOSECO
En apenas dos meses, «según lo previsto» y con las condiciones meteorológicas jugando a su favor, las obras de reconstrucción de la cubierta de la sala capitular del monasterio de Rioseco confieren un aspecto totalmente renovado a un templo que, de no ser por el empeño de centenares de voluntarios, bien podría haber caído en el olvido. El alma máter de este proyecto de mejora del entorno y rehabilitación del inmueble, Juan Miguel Gutiérrez, se muestra muy «satisfecho» tras la ejecución de esta primera fase, que también ha beneficiado a la crujía de acceso a la parte superior del edificio.Aparte del resultado estético, que parece haber contentado a todos los voluntarios que participan en Salvemos Rioseco, el párroco destaca también la «seguridad» que ofrece la actuación. Precisamente, para salvaguardar la estabilidad del edificio y evitar posibles derrumbes, se descartó la demolición de una viga de mediados del siglo pasado que se sitúa sobre la bóveda de la sala. Por otra parte, ante la imposibilidad de apoyar el nuevo faldón del tejado sobre la cornisa de piedra de la fachada principal, se optó por un ‘levante’ sobre el muro para disponer de un nuevo alero de madera capaz de generar una cubierta geométrica clara.Pese a su satisfacción, Gutiérrez ya tiene una «idea fija» de la segunda fase: recuperar la cubierta de la iglesia, porque «si perdemos la iglesia perdemos todo el monasterio». No obstante, la fecha de la próxima actuación dependerá de la Junta de Castilla y León, que sufraga estas obras en su totalidad. El único condicionante es que las obras se ejecutarán poco a poco dado el elevado coste que supondría acometer todas de golpe. De hecho, esta primera rehabilitación ha supuesto un desembolso de 48.000 euros. Aún así, un grupo de voluntarios retomará las labores de limpieza sobre las cubiertas a partir de la próxima semana.Aumentan las visitas
En lo que va de año, el párroco de Rioseco asegura que el número de visitas se ha incrementado notablemente con respecto a años anteriores. Según sus estimaciones, a las más de 4.000 visitas guiadas que se han realizado en este ejercicio hay que sumar la presencia de otras 2.000 personas que han visitado el templo por su cuenta. «Es una cosa increíble», manifiesta Gutiérrez, sorprendido por el éxito turístico del monasterio sin inversiones promocionales potentes. Tan solo el «boca a boca» y la presencia activa en internet han obrado el milagro.Y si hablamos de milagros, la paulatina recuperación del inmueble obedece al altruismo de cientos de particulares que, esporádica o frecuentemente, aportan su granito de arena durante todo el año. «El voluntariado no descansa», declara orgulloso Gutiérrez, incansable promotor de este lavado de imagen.Pese a lo romántico de la iniciativa y la participación desinteresada, lo cierto es que sacar adelante un proyecto de estas características no es tarea fácil. Amén del indispensable apoyo que brinda el Gobierno regional, Salvemos Rioseco se sustenta gracias a la venta de productos gastronómicos, libros o merchandising. Tal y como explica el párroco, «todo se revierte» en beneficio del monasterio, bien para el desarrollo de tareas o para la publicación de libros relacionados con su historia.