El renacimiento del poblado de La Engaña toma impulso
La asociación Ashef comenzó este fin de semana las obras para convertir dos edificios del complejo abandonado en un albergue y un centro de interpretación

La responsable del proyecto protagonizó en la tarde del viernes una charla sobre el mismo en Espacio Tangente.-I. L.M.
Aunque no pudieron hacer todo lo que querían, ya que la falta de un generador y un taladro de piedra les impidió cumplir lo planeado, este fin de semana supuso el primero de los muchos en los que la finalidad será rehabilitar la Engaña. A la cita acudió un pequeño grupo de gente, «que esperamos que vaya creciendo a medida que se conozca la iniciativa», quienes realizaron las primeras mediciones y la retirada de parte del material sobrante que se extraerá de los viejos edificios. Dunia Rossell es la responsable del proyecto ‘Recuperemos la Engaña’, en el que la que la asociación que preside se embarcó en 2014. Entidad sin ánimo de lucro, la Ashef (Asociación Social e Histórica de Economía Feminista), hará del abandonado complejo cercano a Pedrosa de Valdeporres, el escenario de una iniciativa «que decidimos ubicar aquí tras conocer el lugar, a personas que trabajaron aquí -y que hoy rondan los 90 años-, y la increíble historia social y personal que hay detrás de todo ello». Así, la intención inicial es rehabilitar la estación -y convertirla en una hospedería en su planta baja y un albergue juvenil en la alta-, así como el muelle de carga, «el cual acogerá un centro de interpretación que recordará la historia del túnel, su gente y la comarca que lo rodea». El primer paso fue iniciar los trámites con la administración gestora del lugar, así como con los vecinos del entorno a los que contaron la idea este verano mediante varias charlas. El resultado, el logro en diciembre de un acuerdo de alquier por 8 años, con la posibilidad de ampliación, «ya que la intención es seguir con la recuperación de más edificios poco a poco». El presupuesto inicial que barajan es de 20.000 euros, con el que quieren rehabilitar sendos espacios y lograr la cédula de habitabilidad de ambos, ya que los ingresos logrados con estas dependencias serán su fuente de financiación futura. «Pero que, sobre todo, servirá de lugar de acogida a mujeres con familiares a cargo, intentando a la vez paliar una grave carencia de la sociedad, como es la falta de apoyo a las mujeres que eternamente se han encargado y se siguen encargando de hijos y familiares», defiende. De ahí que pidan la implicación de las mujeres y hombres participantes, «pues al trabajo duro que haremos entre todos le seguirá un futuro laboral autogestionado donde conciliar trabajo y familia será posible». Colaborar en la iniciativa Pero también invitan a la colaboración de toda la sociedad, tanto práctica en forma de manos que trabajen con ellos -«y si nos prestan un generador y un taladro para piedra sería ideal», aprovecha entre risas Rosell-, como financiera, a través del crowfounding. «De hecho acabamos de lanzar un enlace en facebook.com/namlebee para que cada uno aporte lo que quiera», además de poner a disposición de los interesados el teléfono 669.150865», remarca Rossell. «Ya que no se trata de un proyecto inviable sino perfectamente factible, con el que crear empleos y a la vez, recuperar parte de la historia».