Condena unánime en Hontoria del Pinar por la muerte de Alicia
Vecinos de la localidad y de los pueblos cercanos se concentraron al mediodía para mostrar su apoyo a la familia La pequeña y su madre pasaron allí el fin de semana

El alcalde, con voz quebrada, leyó un manifiesto en apoyo de la familia.-R. F.
No hay palabras para expresar lo que están viviendo los vecinos de la localidad de Hontoria del Pinar desde que el lunes por la mañana conocieran que la mujer de 18 años brutalmente agredida, y su hija de año y medio que fue arrojada por la ventana en un piso de Vitoria muriendo en la tarde de martes por las graves lesiones, eran Gabriela y su hija Alicia. Descendientes de Hontoria del Pinar, pueblo donde residen su abuelo y bisabuelos, y donde acababan de estar ambas pasando tranquilamente el fin de semana.A pesar de que las palabras «indignación, rabia y tristeza» se quedaban pequeñas para explicar lo acontecido, fueron las que más se escucharon en la mañana de ayer en la plaza del Consistorio, donde al mediodía todos los vecinos se reunieron en un acto de apoyo a la familia y de rechazo profundo a la violencia de género. Sobre todo la más brutal, la que afecta a los más indefensos, los niños.Así, cerca de un centenar de personas se dieron cita a las puertas del Ayuntamiento, no sólo vecinos de la localidad sino también alcaldes de las poblaciones cercanas, numerosos medios de comunicación y los niños del colegio hontoriano, quienes dejaron a un lado las clases para manifestar su rechazo a la violencia. «La familia está destrozada, Alicia era niña muy querida por toda la familia», señaló un familiar y amigo. «Gabriela está muy mal, pero muy arropada por el cariño de sus padres y de todo el pueblo».El alcalde de la localidad, Javier Mateo Olalla, que definió el de ayer como «uno de los peores días para el municipio», comenzó a leer con voz quebrada un documento escrito por la corporación en rechazo a lo sucedido. «Desde el Consistorio -y poniendo voz a todos sus vecinos-, queremos expresar nuestro apoyo a la familia en estos momentos tan duros y unirnos a ellos en el dolor de la pérdida de Alicia», señaló el primer edil, aseverando «su más enérgica condena ante la brutalidad de los hechos sucedidos, que han azotado y conmovido a todos, el municipio de Hontoria del Pinar. Manifestar nuestra condena ante cualquier tipo de violencia, máxime contra el maltrato que afecta a los niños», concluyó.Esta terrible agresión, que ha acabado con la vida de la pequeña Alicia, ha dejado en estado de shock a toda la población y a toda la comarca de Pinares, donde nadie se explica qué pudo suceder. Nadie en el pueblo conocía al hombre de 30 años, un profesor de música con las iniciales D.M. y residente en Vitoria, presunto autor de los hechos que a día de hoy se encuentra detenido, custodiado por la Policía en la Unidad de Psiquiatría de un centro sanitario de Vitoria. Nadie sabe realmente si les unía una amistad o eran pareja, aunque si lo eran «sería hace muy poco, porque ni su familia sabía nada de él», confiesa un vecino.El suceso se desencadenó a las 3,40 horas de la madrugada del domingo al lunes, instante hasta el que Gabriela, su hermana pequeña y la niña de 17 meses salieron de Hontoria en dirección a Burgos donde reside su madre y abuela de la pequeña. Gabriela le comunicó a su padre que no hacía falta que les llevara él a Burgos, ya que un amigo iba a llevarlas en su coche. Dejaron en Burgos a la hermana pequeña y después ellos dos, junto al bebé, viajaron hasta Vitoria, al parecer al piso de éste. Fue allí donde, según las informaciones posteriores, la madre de la pequeña- descubrió a este hombre abusando sexualmente de la menor, con lo que se desencadenó una pelea, momento en el que D.M. arrojó a la pequeña Alicia por la ventana desde una altura de unos 4 metros.«Son momentos muy duros, estamos consternados, ya que es una chiquita que viene aquí al pueblo siempre que puede, como hizo este domingo en que estuvo hasta las 17 horas», explicaba ayer uno de los concejales de la corporación tras los cinco minutos de silencio.El párroco de la localidad, también sin palabras para explicar el sentir del pueblo, quiso transmitir su más sentido pésame a la familia. «Condenamos este hecho profundamente, y aunque lamentablemente en los medios de comunicación oímos muchas veces noticias como ésta, nunca lo habíamos sentido tan de cerca. Es horrible», concluyó.