MIRANDA
El gimnasio de Giafys «está ahora en fase recaudatoria»
El colectivo utiliza técnicas pioneras en el tratamiento de cáncer y la atención al enfermo

Giafys apuesta por la actividad física como parte de la terapia.-E. M.
El Grupo de Investigación en Actividad Física y Salud (Giafys) continúa con su búsqueda de fondos para financiar las obras de su nuevo gimnasio. Una instalación que se ubicará en una lonja cedida por el Ayuntamiento en el barrio de Las Matillas, y de la que no sólo se beneficiarán los enfermos de cáncer, sino que también podrán realizar allí sus ejercicios y terapias otros mirandeses con distintas patologías.En la actualidad, esa fase recaudatoria «está en el periodo de la ilusión, de buscar apoyos y gente que pueda donar y que sea parte importante en la construcción de este proyecto para la ciudad», explica la psico-oncóloga de Giafys, Koro Quevedo. «Y más ahora, que nos hemos convertido en fundación, por lo que la gente puede donar y desgravárselo».La asociación ha cifrado el coste del gimnasio en unos 400.000 euros. Y además está a la espera de que «alguno de los constructores con los que hemos contactado, nos dé el presupuesto para poder seguir e iniciar las obras».Para Quevedo, «el apoyo para un enfermo y su familia es vital, y forma parte de su proceso de recuperación. Pero lo más importante, «es apostar por la prevención y adoptar hábitos de vida saludable», además de emplear los medios de diagnóstico precoz que ofrece la sanidad.En este sentido, para la psicóloga también es esencial «tener una información buena y veraz, eliminando mitos que no son fiables y que a los enfermos les afectan mucho, como las informaciones que recogen de internet».Y es que el cáncer sigue siendo estigmatizador y aunque el índice de prevalencia a la enfermedad se va ampliando-en general un 60% de los pacientes a quienes se diagnostica un tumor, logra sobrevivir-el momento de diagnóstico «es de impacto y bloqueo».Acompañar en el procesoY a pesar de los diferentes grados de aceptación, «hay gente que lo niega, se enfada y culpa a todo el mundo hasta que llega la fase de aceptación». Hay entonces altos y bajos, como en la vida normal, pero cuando estás vulnerable porque estás enfermo, son más acusados». Pero finalmente «suele afrontarse el asunto y plantarle cara», proceso que también es parte de la enfermedad.El trabajo de Giafys es acompañar al enfermo y su familia durante todo el proceso, desde la detección hasta el final, porque cuando acaba el tratamiento, es en realidad cuando todo comienza para el enfermo. «No está al 100% ni su cuerpo tampoco, psicológicamente aún lo está digiriendo y se tiene que adaptar a vivir con secuelas, a veces mutilaciones y cicatrices». Aunque ante los demás «pareces estar bien, no lo estás, y aún así hay que reincorporarse al mundo y normalizar tu vida», explica Quevedo.«Se es superviviente de cáncer de por vida pues siempre nos queda ahí un recordatorio de lo que hemos pasado, lo que hemos perdido y lo que nos queda por recuperar».Por ello, la asociación presta atención integral «desde el simple hecho de venir y desahogarse y sentir que no es alguien raro», pasando por la actividad física en piscina y gimnasio y el apoyo socioemocional, «enseñarle a reírse, a recuperar la memoria o consejos nutricionales para aprender a comer bien».El trabajo de los profesionales de Giafys es ya reconocido a nivel nacional, además de colaborar con varias universidades como la de Barcelona, País Vasco o la Europea de Madrid en implantar técnicas pioneras en el estudio de la mejoría de una persona superviviente de cáncer a través del ejercicio físico.En la actualidad, en la asociación hay registrados 124 enfermos y todos, en cualquier estadio de la enfermedad, son capaces de realizar actividad física.«Cuando no pueden ir al gimnasio, nos desplazamos a sus casas y entrenamos con bandas elásticas, pedalinas y mil y una historias que ideamos para que ellos mejoren ya no su diagnóstico, pero quizá sí su calidad de vida».