El Correo de Burgos

INUNDACIONES / El Arlanza remite y el Duero crece

El Duero se desborda en la parte baja de Aranda

Con el Arlanza ya estabilizado, el Ayuntamiento de Lerma abre su dique para desaguar las zonas afectadas

El parque del Barriles de Aranda ayer solo se podía transitar por el puente.-MARIANO ORTIZ

El parque del Barriles de Aranda ayer solo se podía transitar por el puente.-MARIANO ORTIZ

Burgos

Creado:

Actualizado:

Después de un fin de semana pasado por agua por el desbordamiento del Arlanza a su paso por varias localidades de la provincia, la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) confirmaba ayer la disminución de los cauces hasta alcanzar parámetros por debajo de las referencias de alarma. Sin embargo, las fuertes precipitaciones provocaron una crecida del río Arandilla -afluente del Duero- a su paso por Aranda que anegó algunas zonas de la parte baja de la ciudad como el parque del Barriles, el barrio de Santa Catalina, las piscinas de La Calabaza o la senda GR-14.Después de alcanzar una cota máxima de 177,75 metros cúbicos por segundo a las 11 horas, el caudal descendió hasta 170 a última hora de la mañana. Pese a ello, los voluntarios de Protección Civil de Aranda, que acordonaron y mantuvieron la vigilancia en los tramos afectados, instaban por la tarde a respetar las áreas balizadas ante la previsión del que el río incrementase su nivel.ReparacionesCon el Arlanza en calma, los municipios afectados por las riadas proseguían los trabajos de reparación de las zonas inundadas. En Lerma, el Ayuntamiento consiguió el «visto bueno» de la CHD para abrir con maquinaria dos tramos del dique con el objetivo de desaguar el campo de fútbol anexo al río, el colegio Pons Sorolla y el instituto Valle del Arlanza. Según explicaba la alcaldesa, Celia Izquierdo, el agua bajaba «de forma muy considerable» dada la magnitud de la riada. De hecho, aunque «a un ritmo menor», seguía evacuando a primera hora de la tarde.Por otra parte, los dos centros escolares de la localidad han suspendido las clases durante el día de hoy. En el caso del Pons de Sorolla, cuyas instalaciones de puertas hacia adentro se libraron de las inundaciones, se decretó el cierre por motivos de seguridad debido al estado de los patios. Respecto al instituto, donde el agua sí llegó al interior del edificio, la regidora indicó que «no se ha podido acceder para evaluar los daños a primera vista». Por lo tanto, a lo largo de hoy se procederá a examinar las dependencias anegadas para iniciar los trabajos de limpieza.Peor suerte corrieron los campos de cultivo, que a falta de un balance definitivo arrojan una estimación de 2.500 hectáreas afectadas. Su situación contrasta con la de los comercios, ya que Izquierdo confirmó que no se salvaron del agua.Tráfico difícilMientras los cascos urbanos de los pueblos del Arlanza y de la Sierra de la Demanda recobraban la normalidad por la estabilidad de los caudales del río, las consecuencias del desbordamiento todavía seguían vigentes en las carreteras. La BU-P-1041 en Royuela de Río Franco, la BU-V-9021 en Quintanilla del Agua, la BU-V-8205-1 en Contreras se mantuvieron cerradas al tráfico en ambos sentidos durante toda la jornada ante la imposibilidad de circular con seguridad debido al estado del firme.Amén de dificultar notablemente la circulación, la lluvia y el granizo provocaron tres accidentes en la red viaria. En la N-120, después de pasar Ibeas de Juarros, dos camiones se vieron involucrados en un siniestro poco antes de las 17 horas. La N-234, una de las carreteras que más sufrió las condiciones meteorológicas adversas durante el fin de semana, registró otro siniestro en el que un vehículo acabó volcado a la altura de Hortigüela en dirección Soria. Además, también se produjo un accidente en la AP-1 hacia Quintanapalla.Los resquicios del aguacero en Salas continuaban ayer también en la N-234 y en la BU-V-8209, así como en la BU-V-8205 en Vizcaínos, por lo que la Dirección General de Tráfico (DGT) estableció el aviso de circulación condicionada por pavimento deslizante.

tracking