MIRANDA
Aernnova plantea hasta 160 salidas de su planta de Berantevilla
El comité de empresa muestra su indignación tras las últimas propuestas de la empresa
El comité de empresa de Aernova ha manifestado su indignación tras el último encuentro mantenido con la dirección de la factoría, ubicada en el polígono alavés de La Corzanilla. Una cita en la que, según defienden los representantes de los trabajadores, se han expuesto propuestas muy alejadas de las planteadas al inicio de las negociaciones, entre las que se plantea una horquilla de entre 130 y 160 salidas de trabajadores a través de prejubilaciones, recolocaciones o despidos.Una cifra incluso superior a la que se planteaba en el expediente de extinción, y con pérdida de derechos laborales. Así, según el presidente del comité, Juan Carlos Gómez, la última propuesta de la empresa es que «no existe voluntariedad en relación a las salidas, sino que la gente se tiene que ir reubicada incluso con reducciones salariales y que si se niegan serían obligados o despedidos, lo que no coincide para nada con la propuesta inicial», destacó.Así mismo, se plantean reducciones salariales del 10% o aumentos «de casi 100 horas efectivas» de jornada, de lo que el comité entiende que «da la impresión de que los que se vayan a quedar en la empresa van a tener que pagar el despido de los compañeros que salgan y eso es totalmente inasumible».Todo ello desde que el pasado noviembre Aernnova retirase el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) con el que había planteado despedir a 133 trabajadores, casi una cuarta parte de la plantilla.La multinacional echó atrás sus planes tras la presión del Gobierno Vasco al hacerse público que, mientras pretendía destruir empleo en su planta alavesa, iba a crear casi el mismo número de puestos de trabajo en Illescas (Toledo) para fabricar la puerta de pasajeros del nuevo Airbus A-350, con una inversión de 18 millones de euros, carga de trabajo que la empresa dijo que no se podía asumir en Berantevilla.Tras casi dos meses de incertidumbre sobre el futuro de la planta, la dirección presentó a finales de enero un plan para reducir la plantilla, y propuso a los sindicatos un calendario de reuniones, que comenzaba el pasado día 10 de febrero, para abordar el futuro de la empresa y que ha tenido su continuidad en los últimos días.Desde la plantilla se reitera el mensaje de que se está reduciendo la carga de trabajo «de forma premeditada», lo que unido a la actual situación, se traduce en frustración y rabia entre los compañeros. «Había una incertidumbre tremenda, dio una gran alegría la retirada del ERE pero cuando hemos ido al detalle en la negociación, hay mucha rabia porque se pretende lo mismo de antes».Es por este motivo que no descartan llevar a cabo movilizaciones o tal vez iniciar una nueva ronda de contactos con el Gobierno vasco, todo ello con el condicionante del escaso margen de tiempo que ofrece la empresa para negociar. Ya que, según explicó Gómez, «pretenden hacer una negociación exprés, hablan de que el 18 de marzo tiene que haber un acuerdo en ambos aspectos (salidas y convenio), cosa que es totalmente inaceptable cuando han tenido el convenio parado durante años porque no querían mover nada».El ofrecimiento para los trabajadores que se acojan a las salidas, pasa por una indemnización de 37 días por año trabajado con un máximo de 24 mensualidades. Además, la empresa ha propuesto también presentar un plan de inversiones centrado en la automatización, digitalización y modernización de la planta alavesa, en la que actualmente trabajan 575 personas.Sindicatos y empresa se han emplazado a dos nuevas reuniones los próximos miércoles y jueves.