Desciende el caudal del Ebro aunque se mantienen las alertas
El Ayuntamiento de Miranda permanece en contacto directo con la CHE, que ayer llevó a cabo laminaciones en el Sobrón con el fin de «evitar que la tendencia del río sea al alza»

El entorno de La Arboleda, en Miranda de Ebro, se volvió prácticamente intransitable después del desbordamiento.-ECB
El fantasma de las inundaciones del invierno pasado volvió el domingo a Las Merindades. También a Miranda, donde el Ebro comenzó a desbordarse mientras sus vecinos se temían lo peor después de que las aguas anegasen parte del entorno de La Arboleda y el Ayuntamiento cerrase los accesos por motivos de seguridad.Aunque las previsiones de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) estimaban ayer una disminución de la cota después de alcanzar un pico de 4,73 metros entre las 7 y 8 horas de ayer, la Corporación municipal permaneció contacto directo con el organismo de cuenca para tener información de primera mano y activar los protocolos necesarios en caso de una nueva avenida. Y es que a partir de los cinco metros la riada se extendería al casco urbano como en anteriores ocasiones. A este respecto, fuentes consistoriales aseguraban que la CHE llevó a cabo «laminaciones en el pantano de Sobrón para evitar que la tendencia del río sea al alza». A pesar de ello, amén de las bajadas de los ríos Zadorra y Bayas, el equipo de Gobierno mantuvo «activo» y «en alerta» el dispositivo frente a este tipo de contingencias.Las primeras horas de la mañana devolvieron la tranquilidad a los mirandeses a consecuencia del descenso progresivo del caudal. Sin embargo, pasadas las 19 horas, el caudal del Ebro, fijado en 545 metros cúbicos por segundo, continuaba superando el nivel de alerta.El Nela, en Villarcayo, también encendió las alarmas después de anegar una zona de ocio. Afortunadamente, tras llegar a los 3,17 metros de altura a las 23 horas del domingo, el nivel fue remitiendo paulatinamente hasta situarse muy por debajo de los índices de peligro. El río se comportó de igual manera en Trespaderne, donde sus aguas superaron con creces los límites establecidos por la Confederación al registrar un caudal máximo de 367,77 metros cúbicos por segundo.Resquicios del temporalLa segunda tanda de nevadas en lo que llevamos de invierno fue menos abundante que la primera, si bien es cierto que la Dirección General de Tráfico (DGT) decretó el cierre de múltiples vías en la zona norte y la obligatoriedad de circular con cadenas en determinados puntos durante el fin de semana. Nada que ver con la situación de las carreteras ayer, ya que las únicas restricciones se localizaban en la BU-572 a la altura del puerto de Lunada y la BU-811 entre Pineda y Riocavado de la Sierra.Según informaba ayer la Junta, el Servicio de Emergencias 112 gestionó más de 175 incidentes durante la alerta por riesgo de nevadas en la Comunidad. En el caso de Burgos, 18 correspondieron a avisos en carreteras y dos en términos municipales.