BUREBA
Las obras recuperan la Vía Verde dañada por los parones administrativos
Los trabajos en la antigua traza ferroviaria desde Salas de Bureba a Quintanilla Vivar realizados en los últimos 8 meses han devuelto a la futura Vía Verde a su estado previo a la suspensión de las obras por cuestiones administrativas. Actualmente, esa recuperación permite su uso por senderistas y cicloturistas de forma regular dada la seguridad que ofrece para prácticar estas aficiones, pese a no estar oficialmente terminada.El desbloqueo de la actuación se inició hace un año con la firma del convenio entre el Consorcio que gestionará el proyecto y ADIF, y que supuso el último paso necesario para pedir al Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (Magrama) la reanudación de las obras. Dirigidas por el Programa de Caminos Naturales de la Subdirección General de Fomento del Desarrollo Rural y financiadas íntegramente por el Magrama, se encomendaron a la Empresa de Transformación Agraria, Tragsa, en calidad de medio propio de la Administración, por 3,04 millones de eurosEl tramo sobre el que se actúa es de 43,7 kilómetros, y discurre por los términos municipales de Quintanilla Vivar, Sotragero, Merindad de Río Ubierna, Carcedo de Bureba, Poza y Salas de Bureba. La anchura proyectada para la plataforma del camino varía entre 3,50 y 4 metros, con terminación de firme en zahorra artificial.Una vez dadas por terminadas las actuaciones, previstas para mediados de 2017, el Consorcio será el titular de los terrenos afectados por el trazado del futuro camino natural.La incorporación al Consorcio de la localidad de Poza de la Sal, con la entidad local menor de Lences de Bureba -por la que pasa la traza-, siguen avanzando pues el ente gestor entiende que «debe convertirse en un eje vertebrador del territorio y en un elemento fundamental de desarrollo económico para esta zona».Desde el Consorcio se destaca que se trata de «un ambicioso proyecto que ayudará al desarrollo económico de esta zona, tanto por la generación de empleo como por la creación de nuevas actividades empresariales vinculadas al turismo». El desbloqueo del asunto fue posible gracias a la buena disposición de ADIF -propietaria de la traza-, que consideró aceptable el borrador del convenio a suscribir con el Consorcio, más ventajoso para los municipios que el precedente. En la nueva propuesta se elimina el canon por el alquiler de la vía durante dos años, tiempo estimado para acabar las obras de mejora necesarias, así como una rebaja del 50% del importe a abonar durante los dos años siguientes al fin de las obras. El desbloqueo de éstas en ese tramo también ha servido de catalizador para la antigua traza de tren que discurre por el término municipal de Oña, segregada de la burebana al estar dentro del existente en Las Merindades.