Iberdrola y Endesa difieren sobre el futuro de la central nuclear de Garoña
Desde Endesa afirman que la decisión «será sólo empresarial» mientras que desde Iberdrola su responsable habla de su «inviabilidad económica»
El futuro de la central nuclear de Santa María de Garoña sigue estando de actualidad por la incertidumbre que la rodea, esta vez nacida de las diferentes posturas que a este respecto parecen defender los responsables de las dos empresas que la gestionan a través del organismo Nuclenor, tras el cual participan al 50% Iberdrola y Endesa.Por un lado, el presidente de Endesa, Borja Prado, aseguró públicamente hace dos días que «no existe «ningún compromiso político» con respecto al futuro de la central de Garoña, «por lo que la decisión final sobre su futuro, si obtiene el visto bueno del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) será sólo empresarial».Mientras que por otro, su homónimo en Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, reflexionaba a principios de abril sobre el cierre de centrales nucleares en el mundo en una intervención en un programa radiofónico, donde señaló que la causa de dicho cierre «debía encontrarse no en razones políticas, sino económicas, porque no son viables».Declaraciones a las que se sumó poco después el anuncio por parte del sindicato vasco ELA de que Sánchez Galán había trasladado a los sindicatos -durante una recepción con motivo de la Junta de Accionistas de Iberdrola celebrada en Bilbao- la decisión de clausurar la Garoña por motivos económicos», detallaban desde ELA en un comunicado.Anuncio que provocó una reunión urgente entre el comité de empresa y la dirección de Nuclenor, en la que esta última les confirmó no tener ningún conocimiento sobre la decisión anunciada por el sindicato vasco, y que Iberdrola tampoco les había comunicado ninguna decisión al respecto, «la cual -como cualquier otra decisión vendría del Consejo de Adminitración de Nuclenor, al ser ésta una sociedad anónima», detallaba el representante de los trabajadores de la central, Samuel María Núñez Losada a este periódico el pasado 11 de abril.Asimismo, desmintió la información sobre el cierre de Garoña de la que se hicieron eco todos los medios de comunicación, y acusó al sindicato vasco ELA, de «tergiversar» el contenido de la reunión que Iberdrola mantuvo a principios del presente mes de abril con las secciones sindicales de la empresa. En ella explicó, habían estado compañeros de UGT -sindicato que representa a la plantilla de la planta-, «quienes detallaron que las declaraciones de Sánchez Galán en las que se planteaba el cierre de las nucleares por ser inviables económicamente no se dirigían hacia Garoña, sino hacia el sector nuclear en general».Por ello, reiteraba que esa reunión «ha sido tergiversada», asegurando que «el sector nuclear en España es deficitario, y si eso lo aplicas a todas las plantas nucleares, efectivamente si tienes un negocio que no genera beneficios no es un buen negocio».