BUREBA
El proyecto de envasado de agua avanza en Rublacedo de Arriba
El aprovechamiento de ésta protagoniza una iniciativa empresarial ya con proyecto elaborado
La gran calidad del agua subterránea de la comarca burebana en varias de sus zonas ya la han confirmado numerosos estudios científicos, lo que la ha llevado a lo largo de los años a ser centro de distintos proyectos de aprovechamiento. El último de ellos, el destinado al envasado del agua mineral del manantial denominado Zorita en Rublacedo de Arriba, que arrancó en 2008 superando la exigente tramitación precisa hasta la actualidad.De hecho, en estos momentos está ya en marcha el proceso de expropiación de los terrenos de titularidad municipal, con el fin de proceder a la construcción de la infraestructura necesaria para la futura planta envasadora.La inversión para la puesta en marcha de esta nueva instalación de aprovechamiento del agua mineral subterránea se ha estimado en 4 millones de euros ubicándose a apenas 800 metros de la localidad, muy cercano a la carretera de une Burgos a Poza siendo el caudal máximo autorizado para su envasado, 7 litros por segundo. De llevarse definitivamente a efecto este proyecto de envasado de agua mineral, sería el segundo en funcionamiento en esta zona de la comarca, junto al existente en Quintanaurría. Éste es el acuífero del manantial Santolín, explotado desde 1995 y con tres puntos de extracción de agua mineral natural.El origen del agua de Santolín es una fuente al noroeste de la Sierrezuela de Rojas, a 800 metros sobre el nivel del mar, de la que brota el agua por su propia presión. Agua de mineralización débil que llega a la superficie con una temperatura de 12 grados centígrados, pasando directamente, al proceso de envasado en la factoría.Según los estudios, el aforo supera los 946 millones de litros anuales, 108.000 litros por hora como caudal teórico del manantial, mientras que la recarga supera los 1.600 millones de litros. Del manantial de Santolín salen cada año los 90 millones de litros que embotella la planta, que desde 2006 cuenta con la calificación ISO 14001 en su proceso productivo. En su informe al respecto, ya detallaban que «el análisis de la documentación presentada conduce a una valoración positiva de su contenido, tanto en lo que se refiere al proyecto de aprovechamiento del recurso, que describe de forma pormenorizada los distintos factores que intervienen en su desarrollo».No obstante, el proyecto, promovido por una empresa burgalesa, ya recibió el visto bueno de las autoridades competentes en 2011. Uno de los aspectos fundamentales del proyecto fue el estudio de su viabilidad económica, concluyéndose que «el estudio de la documentación presentada con las líneas de envasado a realizar en la planta y las producciones previstas, permiten predecir -con la referencia de los datos aportados y el tipo de recurso a explotar así como el mercado existente para éste-, una correcta evolución de la explotación, tanto técnico como económicamente», detallan los responsables.Lógicamente, el aprovechamiento de este recurso hídrico también tiene en cuenta su impacto sobre el aprovechamiento habitual del agua, con respecto al cual se exige «respecto al derecho del aprovechamiento de agua autorizado para abastecimiento de agua a favor de la entidad local de Rublacedo de Arriba», remarca el texto.