BUREBA
Los bomberos briviescanos piden paso en el acceso de la AP-1
«Antes los empleados levantaban la valla al oír la sirena, pero ahora quedamos parados»
Actuar con la máxima rapidez ante un accidente o incendio es la base de la eficacia del servicio de bomberos, y todo lo que suponga un aumento del factor tiempo corre en perjuicio de las víctimas o de las proporciones del siniestro. Por ello, desde el parque de bomberos de Briviesca su responsable, Jesús Losúa, pide una solución a la situación creada con la eliminación de los peajistas en el acceso de la AP-1 desde Briviesca.Recuerda que antes, cuando estaban los trabajadores en los puestos del peaje, «al oír las sirenas abrían inmediatamente las barreras, pero desde hace meses tenemos que pararnos a recoger el ticket, lo que nos hace perder un tiempo precioso», se lamenta.Según Losúa, se han hecho ya distintas gestiones para que se intente buscar alguna fórmula que permita el acceso de los vehículos de emergencias, «hasta ahora sin ningún resultado», comenta.Dado que se cuenta con el sistema de ViaT, aboga por dotar a los vehículos de servicio «de un dispositivo que abra de forma automática la barrera y evitar demoras».La petición toma ahora más importancia ante el incremento de vehículos que experimenta la autopista de peaje, así como la previsible aparición de incendios accidentales o negligentes. «El mayor temor es que se dé la circunstancia de encontrarnos en el acceso a la AP-1 con retenciones, lo que retrasaría nuestra llegada al siniestro al no poder acceder por el portal automatizado por carecer del dispositivo de identificación», insiste Losúa.Añade que se trata de vehículos de emergencias «que solo acceden a la AP-1 cuando son activados en incidentes dentro de la propia autopista, por lo que es insólito que no se den facilidades para el acceso a ésta».Cabe recordar que el día 15 se puso en marcha la Operación Paso del Estrecho, que tiene entre una de sus principales rutas la AP-1, lo que hace prever un remarcado aumento de vehículos en ella los próximos tres meses. Previsiones que cifran en unos 100.000 vehículos los que circularán durante este periodo por las dos principales carreteras de la comarca, AP-1 y N-I.