RIBERA
La reforma de Las Caballerizas no contó con el permiso de Patrimonio
El juez que instruye el recurso de las peñas contra la declaración BIC pide a la Junta que lo confirme

Uno de los rincones de la bodega Las Caballerizas.-L. V.
Lo que comenzó como un juicio sobre la petición de las peñas y propietarios privados para que se paralice la declaración BIC (Bien de Interés Cultural) de las bodegas subterráneas podría acabar con un expediente al Ayuntamiento. Y es que, tras admitir que el Consistorio no pidió a la Junta permiso para ejecutar las obras de la bodega municipal de Las Caballerizas -algo obligado para todos los dueños desde que en junio de 2015 se otorgó la declaración BIC-, habrá que ver qué decide el juez de la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia, y qué consecuencias tiene para un procedimiento ya en su recta final.De hecho, una vez termine el plazo de 5 días otorgado al Ayuntamiento, se abrirá un periodo de otros diez para que las partes implicadas presenten sus conclusiones. A partir de ahí el juez dictará sentencia. «Nosotros confiamos en que resuelva a nuestro favor y paralice esta declaración que está generando tanta incertidumbre», sostiene desde la peña Tierra Aranda su presidente, José Antonio Gallardo, quien calcula que el auto se podría conocer en julio o septiembre.Hay que recordar que fue el Ayuntamiento de Aranda el que, de forma unilateral, promovió la cuestionada declaración BIC. La medida encontró desde el principio el rechazo de todos los colectivos peñísticos de la ciudad, que entienden que antes de aprobar un proyecto así habría que desarrollar en el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) un plan de protección especial de las bodegas.En riesgo, sostienen, no solo están las 135 contabilizadas, sino también las otras muchas galerías (sobre todo en el barrio judío) que aún no han sido descubiertas.Aunque la Junta de Castilla y León se posicionó a favor de la declaración BIC calificando de «subjetivo» el recurso de las peñas, el presidente de Tierra Aranda considera que en el desarrollo del juicio, los técnicos de la Junta han comprendido los motivos.Con este fin, han pasado por el juzgado de Burgos los presidentes de las peñas y algunos propietarios, quienes han dado cuenta ante el juez de la situación de incertidumbre que se vive tras dicha catalogación de BIC.El problema, según las peñas, estriba en el tiempo que pasa ahora desde que una bodega proyecta unos arreglos hasta que se pueden llevar a cabo con el pertinente permiso de Patrimonio Cultural. «Antes con el Ayuntamiento era todo más rápido pero ahora, al depender de la Junta, si hay un problema grave -de derrumbamiento o una fuga de agua-, para cuando se puedan empezar las obras a lo mejor ya es tarde», advertía hace unas semanas a este periódico el presidente de El Niño de la Capea, con la mirada puesta en los problemas que ya ha dado el polémico muro de Santa María.El hecho de que el Ayuntamiento no pidiera permiso para realizar la rehabilitación en la bodega de las Caballerizas supone para las peñas «un completo sinsentido». “Allí hicieron lo que quisieron, hasta una cocina o colocar un fluorescente para una zona de catas».Por el momento, el tribunal ha pedido a la Junta de Castilla y León que verifique si efectivamente el Ayuntamiento no tramitó la solicitud requerida. De forma paralela, este periódico intentó sin éxito conocer la versión del concejal responsable, Alfonso Sanz.