Hallan en su coche al hombre desaparecido en la zona de Hacinas
El vehículo estaba volcado en un lateral de la N-234 a su paso por La Gallega, donde creen que llegó tras salirse de la vía, caer y colisionar

Casa rural que la familia del fallecido posee en Hacinas.-ECB
m. martínez burgos
El cuerpo sin vida de Serafín O. G. fue hallado ayer en el interior de su coche Audi A4, a unos 50 metros de la carretera N-234 a su paso por La Gallega, cerca del límite entre las provincias de Burgos y Soria. El turismo se encontraba destrozado y volcado en un lateral de esta vía, donde se cree que pudo llegar tras salirse del trazado y colisionar con violencia en uno de los laterales.
La Guardia Civil acudió al lugar tras recibir a primeras horas de la tarde de ayer, el aviso de un vecino de La Gallega, que aseguraba haber visto un coche volcado cerca de la carretera. Al llegar, confirmó que se trataba del turismo del hombre de Hacinas desaparecido 4 días atrás.
El terrible estado del coche hizo necesaria la intervención de los bomberos voluntarios del parque de Salas de los Infantes, quienes fueron requeridos por la Guardia Civil pasadas las 18 horas de la tarde de ayer, para proceder a la apertura del vehículo. Si bien las rodadas que los agentes observaron en la carretera hacían pensar en que el vehículo circulaba a excesiva velocidad -celeridad que pudo impedir a la víctima salir del interior antes del choque-, el hecho de encontrarse dentro no fue confirmado hasta más de una hora después. Tras la extracción del cuerpo, cuyo fallecimiento certificaron los servicios médicos trasladados al lugar desde el centro médico de Salas, se dio aviso al forense y al juez para proceder al levantamiento del cadáver. Las causas del siniestro ya se investigan.
Se cree también que el accidente pudo tener lugar el mismo día de su desaparición, cuando volvía de la localidad de San Leonardo de Yagüe donde fue visto en la noche del miércoles por última vez, circunstancia también bajo investigación.
Trágico final a la búsqueda iniciada el jueves en las localidades burgalesa de Hacinas y soriana de San Leonardo de Yagüe, tras denunciarse la desaparición de Serafín, de 41 años, al no volver éste a casa de su madre en Hacinas en la noche del miércoles.
Centrada en un primer momento en torno a ambos pueblos -donde se le veía a menudo a pesar de residir en Burgos-, se extendió a la zona de monte del entorno, al conocerse que también faltaba su vehículo, un Audi 4 gris claro con matrícula de Burgos. Si bien se barajó la posibilidad de que hubiera sufrido un accidente, el hecho de encontrarse el vehículo alejado del trazado de la N-234 que comunica ambos pueblos, impidió que fuera visto durante las primeras labores de rastreo. De ahí que la búsqueda se extendiera también este fin de semana al entorno del embalse de La Cuerda del Pozo.
Hasta el lugar se acercó ayer el padre de S. O. G., tras avisarle del hallazgo del vehículo. Una vez allí pudieron confirmarle también la existencia de un único cadáver en su interior, en el asiento del conductor, a quien reconoció como su hijo.
Horas antes, el padre del fallecido explicaba a este periódico que, efectivamente, el hombre vivía en Burgos de forma habitual con su madre, «aunque venía casi todos los fines de semana a Hacinas para ayudarme con la gestión de la casa rural que tenemos desde hace tiempo aquí». Así como a San Leonardo de Yagüe -pueblo vecino ya de la provincia de Soria-, «de donde es su pareja», detallaba el padre del fallecido, «madre de una niña de 8 años y con quien mantiene una relación estable desde hace años».
La familia presentó denuncia en la mañana del jueves, después de que el joven hablara con su madre por teléfono en torno a las 23 horas de ese miércoles diciéndole que «enseguida iba para casa, pero no llegó en toda la noche».
Añade que la evidente preocupación por la desaparición de Serafín, en paro desde el pasado mes de junio, se multiplicó ante el estado de salud de éste, «ya que desde hace tiempo se encontraba deprimido», llegando a recibir asistencia médica. Estado de ánimo que, a pesar de todo, no le impedía seguir con su vida con normalidad. Su padre recordó, por ejemplo, que ese mismo miércoles había hablado con un amigo que tiene una granja cercana para echarle una mano.