BUREBA
La aromaterapia se sumará a las creaciones del Centro Ocupacional
El alumnado aprenderá a elaborar ambientadores de lavanda y alcohol de romero / Se añade un curso de cocina a los programas habituales

Los alumnos del Centro Ocupacional de Briviesca preparan los nuevos productos de aromaterapia.-G. G.
El Centro Ocupacional de Briviesca ha iniciado un nuevo curso en el que, además de mantener sus actividades habituales, se suman nuevos productos y un curso de cocina para los usuarios. Se da continuidad a los proyectos anteriores -como el huerto de ocio,- pero también se ha apostado por incluir la aromaterapia dentro de los productos artesanales que ya elaboran los alumnos.Se comenzará con ambientadores naturales de lavanda y alcohol de romero, y en ambos casos, las plantas serán recogidas o cultivadas por los propios alumnos, como parte del catálogo de actividades, para lo que se están adecuando algunas de las instalaciones del centro.La intención es contar con estas novedades para el próximo Mercado Medieval que se celebrará los días 24 y 25 de este mes en Briviesca, donde el centro estará presente con su puesto de productos artesanos.Así mismo para este nuevo periodo de actividad se ha incorporado en el área formativa un curso de cocina, además de retomarse el de inserción laboral.El gran eco logrado por los trabajos artesanos del centro en las pasadas navidades, apoyados por la Cámara local y numerosas empresas, también ha cambiado la programación habitual, ya que el aumento de visibilidad entre los briviescanos ha aumentado la demanda de elementos decorativos.Por ello ya se están dando los primeros pasos para la próxima campaña navideña, donde a las tradicionales piezas decorativas para empresas se añadirán nuevas creaciones para los particulares, especialmente los centros de mesa.Las responsables del centro señalan como parte fundamental de este progresivo reconocimiento, la calidad y originalidad de los trabajos la metodología empleada por la responsable de la formación, con una línea flexible de trabajo y la formación en el uso de los materiales y técnicas, que ha dejado un amplio margen a los alumnos para su propia creatividad.Esto ha dado como resultado un interés sostenido por parte de los alumnos, que han aportado su propia creatividad en la realización de las piezas y rediseño de los objetos. Un detalle de importancia es el profuso uso de materiales reciclados en esta actividad, lo que permite acompañar al trabajo en sí con la concienciación sobre el respeto al medioambiente a nivel general.En esa misma línea, se trabaja en la restauración de muebles más allá de una simple recuperación de los mismos, ya que se les transforma en otros de aspecto totalmente distinto enfocados al utilitarismo decorativo.La apuesta por esta forma de trabajo artesanal también ha permitido atemperar la casi nula carga de trabajo externo que la crisis ha traído aparejada, manteniendo el nivel de ocupación de los alumnos.Otra de las claves de este éxito es la forma de trabajo de los alumnos, ya que cada pieza elaborada es única con detalles que varían en cada una de ellas lo que las convierten en objetos exclusivos.Además de esta cara visible los veinte usuarios de Briviesca y La Bureba las tres responsables y de los voluntarios forman a los alumnos en habilidades vinculadas con su proyección profesional que se complementan con otras de carácter más personal. Así, durante el curso los alumnos adquieren habilidades básicas, incluyéndose la formación con programas didácticos con ordenador, algo que resultaba complicado sin el concurso de personal dedicado de forma exclusiva.