BUREBA
Acordonada otra casa en Briviesca ante el grave riesgo de que se desplome
Una gran grieta alarmó a los vecinos que pasaban por la calle de Los Baños, ubicada en pleno centro urbano

La enorme grieta hace temer su desplome en cualquier momento.-G. G.
El riesgo de desplome de una fachada en una estrecha calle del casco histórico de Briviesca llevó a los agentes de la Policía Local a establecer un cordón de seguridad para alertar a los viandantes de la situación de peligro y evitar que pasaran por la zona. La causa de esta decisión es la presencia de una enorme grieta que discurre desde la primera planta de la fachada del inmueble hasta casi el suelo, además del visible abombamiento que padece la zona afectada.La intervención policial se produce tras las numerosas alertas realizadas por los vecinos de la calle al Ayuntamiento al ver aumentar la citada grieta, y especialmente por las características de la propia rúa. Cabe señalar que la calle de Los Baños carece de aceras por su estrechez, lo que obliga a los peatones a transitar literalmente pegados a los edificios en su mayor parte.A ello hay que añadir que soporta un tráfico muy frecuente de vehículos al ser la única salida existente desde la Plaza Mayor hacia la plaza de Santa Casilda, además de contar con establecimientos públicos a corta distancia de la zona precintada.Fuentes municipales han afirmado que se tiene conocimiento de la situación y ya se han realizado las gestiones pertimentes para, dentro de las competencias municipales, poder dar solución a la actual situación aunque, inicialmente, no se contempla cerrar al tráfico la calle.El temor de los vecinos es que con la llegada del invierno y las nieves, de no tomarse medidas urgantes ante el estado que presenta ya la fachada, ésta empeore y se produzca un desplome que podrá causar graves daños personales.Cabe recordar que hace pocos años la fachada de otro edificio ya se vino abajo en el casco histórico de la capital burebana, justo enfrente de un establecimiento comercial en una calle peatonal. Afortunadamente, aquel suceso tuvo lugar a altas horas de la madrugada, lo que pudo ayudar a que no se produjeran mayores daños.