OÑA
Varias conducciones sin documentar frenan el proyecto del lago artificial
Podría afectar al contrato de concesión en caso de confirmarse su inviabilidad

La paralización de las obras transformó el foso en una charca de agua estancada.-G.G.
El río y lago artificial proyectado en los terrenos de la antigua piscifactoría del complejo monacal de San Salvador de Oña lleva paralizado más de un año por causas técnicas. Esta situación llevó al alcalde de la villa Condal, Arturo Pérez, a poner de manifiesto la preocupación del Consistorio al asegurar que «no sabemos nada del porque se hizo el foso y no se ha continuado».Tras varios meses sin noticias el primer edil del municipio volvió a confirmar la ausencia de novedades sobre la situación hace pocos días pese a que se alertó en su momento del riesgo sanitario que suponía una charca por las lluvias en el estío.En documentos a los que ha tenido acceso este periódico, se ha constatado que la causa de la paralización -el pasado año- de las obras encaminadas a la construcción del lago artificial obedecieron a la aparición, durante los trabajos de excavación, de conducciones de agua y desagües que no figuraban en los planos que manejaban los técnicos de la Diputación Provincial. De hecho, algunas de ellas correspondían a la red de las nuevas residencias construidas en los terrenos del antiguo monasterio.La inesperada aparición de estas conducciones, imprescindibles para el funcionamiento de las residencias, obligó a la paralización de las obras, dado que no resultaba viable suprimirlas o construir un lago sobre ellas. Ante esta situación, la Diputación ha solicitado a la empresa un informe de situación acompañado de una completa cartografía de las conducciones descubiertas.Según el documento, esto serviría para ver la posibilidad de desviarlas o no. Para ello, se pide a la empresa que aclare la decisión sobre si el proyecto sigue adelante o es imposible.En este último supuesto, se explicita que «en caso de que el lago no tenga posibilidad hay que taparlo -el foso construido- restaurarlo y volver al estado inicial», amén de «estudiar cual es lo procedente en este contrato». Cabe recordar que el proyecto, promovido por la empresa Pesca y Ocio S.C, tenía como objetivo el facilitar la pesca con fines deportivos en el lago artificial y albergar un centro de recepción de pescadores. La inversión en este proyecto se estimó en torno a los 40.000 euros y el diseño tanto del río como del lago se diseñó para facilitar la pesca de los visitantes.Así, el lago tendría forma irregular para un mejor aprovechamiento de la pesca. En el río, con una anchura reducida, se construirían pequeñas cascadas para evitar los desniveles y no superar el metro y medio de profundidad ninguna de las dos creaciones. En el mes de junio del pasado año comenzó el movimiento de tierras para su acondicionamiento, una de las iniciativas de captación de visitantes más novedosa en la comarca, que en esos momentos ya experimentaba un cierto retraso sobre lo inicialmente previsto.El terreno sobre el que se construiría el área de pesca deportiva es propiedad de la Diputación y fue adjudicado por 10 años a la empresa Genética y Ovas, que proyecta reabrir la antigua piscifactoría del complejo con fines de investigación.Al estar dentro del territorio del Espacio Natural de Montes Obarenes, ambos proyectos de recuperación de la piscifactoría obligaron al Consistorio a establecer una serie de condiciones en la expedición de las licencias, obra y medioambiental, del proyecto. Dado que el impacto visual en el lugar es muy importante, se explicitó la necesidad de adoptar medidas de integración paisajística de las actuaciones constructivas para no desvirtuar o alterar negativamente el paisaje, tal y como puso de manifiesto la Corporación al primar la protección medioambiental por encima de otras consideraciones.