Villadiego no logra la vuelta del médico pero sí que se reanalice
El consejero se reunió ayer en Burgos con Rico y Carretón, quien le urgió una solución en 20 días «No es cuestión económica, es que no hay profesionales»

Más de 200 vecinos recibieron al consejero con pitidos y pancartas.-S. O.
«El consejero se ha comprometido a analizar nuevamente la realidad de la comarca, y a recibirnos de nuevo -a nosotros y a los alcaldes que deseen hablar con él-, si en 15 ó 20 días sigue todo igual», comentó ayer el alcalde de Villadiego, Ángel Carretón. «Y está claro que de ser así, pediremos esa nueva reunión con él en Valladolid, ya que lo que estamos viendo es que las políticas sanitarias regionales no funcionan pues se basan en cifras y no en la realidad, que es la que le hemos expuesto en este encuentro con la esperanza de que se restablezca el servicio».Así resumía el alcalde de Villadiego, Ángel Carretón, la reunión mantenida ayer en la Diputación con el consejero de Sanidad de la Junta, Antonio María Sáez Aguado, y el presidente de la Institución Provincial, César Rico. El objetivo, analizar la medida regional de eliminar el segundo médico de urgencias el 1 de octubre en la comarca de Villadiego, lo que ha generado un profundo malestar entre los vecinos. De hecho, más de 200 de ellos se acercaron ayer hasta la capital en autobuses para manifestarse ante la Diputación, donde recibieron al consejero con pancartas de queja y sonoros gritos y pitidos.Por su parte, el consejero explicó que se pedirá a los responsables municipales de la comarca, «que nos trasladen en qué momentos se necesitaría reforzar esa atención, mientras vemos cómo evoluciona la bolsa de candidatos». Y es que como argumentó, el problema no es económico ni de plazas «sino de efectivos». Si bien la dotación «la entendemos como suficiente, el problema radica en que no hay médicos de familia que cubran esas plazas rurales». Cuestión «specialmente remarcada en las provincias burgalesa y leonesa, así como en algunos puntos de Zamora y Soria».Sáez defendió que en el caso de Burgos, se cumplen las ratios marcadas al realizar los planteamientos sanitarios. «Es más, en el caso concreto de esta comarca, se cifran en 6 las urgencias atendidas diariamente por los médicos, frente a las 12, 15 -ó 20 en algunos casos-, que en otros puntos atienden los médicos de guardia», recalcó. «A lo que se suma que en Villadiego cuenten con una Unidad de Soporte Básico y con el servicio del 112, además de ser una de las zonas menos alejadas de la capital», matizó.De ahí que hayan decidido «emplear ese segundo médico de urgencias de Villadiego en reforzar otros centros de salud los cuales, en un futuro, tal vez no puedan prestar el servicio de urgencia que requieren un médico y una enfermera, pues en la bolsa de Burgos no existen hoy candidatos», reiteró.Aún así, explicó que la Junta va a analizar la situación de la atención médica en la provincia, y en concreto la de esta comarca, mientras se ve la evolución de la bolsa de empleo. Medida a la que se ha sumado ya, las instrucciones dadas «para que todos aquellos médicos de familia que se acerquen a la edad de jubilación -pues la media de estos profesionales ronda los 54 años-, y deseen continuar, nos lo transmitan». Así como la realización de concursos de traslados que han traído a la región a 26 profesionales de otras comunidades autónomas. «Además de estar estudiando cuestiones a incluir en las ofertas de trabajo que hagan estos puestos en áreas rurales más atractivos», avanzó el consejero.Cerca de 80 pueblos
Desde la comarca afectada, Carretón defendió que no sólo se trata de Villadiego o Sasamón, dos de los núcleos más grandes, «sino de 78 pueblos y de otros centros médicos como el de Melgar o el de Sedano, a los que dábamos servicio a partir de las 22 horas en que cierran, y ahora no tienen a nadie». De hecho, añadió que en estos apenas 20 días, «ha habido muchos de ellos en los que nuestro centro médico ha estado 5 y 6 horas cerrado al tener que salir el único médico que hay».Pero a pesar de todo, confesó sentirse esperanzado en que se restablezca este servicio cuanto antes, «porque si no seguiremos ahí».Carretón agradeció en esta reivindicación el apoyo recibido de César Rico, quien bajó con él tras la reunión para explicar a los vecinos congregados en la puerta del edificio provincial, todo lo tratado con Sáez. En ella, Rico reiteró el interés de la institución que encabeza, en que los municipios de la provincia cuenten con adecuada cobertura de los servicios, «entre los que la sanidad es uno de los esenciales».Por ello, aseguró que reiterará a la Junta la necesidad de que atienda a cuestiones específicas de la comarca como son la amplitud del territorio burgalés, en el que hay también una gran dispersión de la población y un claro envejecimiento de ésta. «Circunstancias que creemos suficientes para trasladar a la Junta esta petición de reposición del servicio de segundo médico al menor tiempo posible», reivindicó Rico, solicitando que «se mire más allá de los datos que arrojan los números».Al otro lado de la mesa, el representante regional recordó que entre los médicos que realizan la atención ordinaria de la zona de Villadiego, «los hay que cuentan con apenas entre 250 y 270 habitantes que atender, frente a las 1.500 personas de las zonas urbanas, lo que hace de ella, una atención que entendemos adecuada».Asimismo, explicó que en el centro de salud afectado hay 6 facultativos de Familia que hacen guardias, y para mantener los dos turnos necesitamos 4 médicos de área que les apoyan en circunstancias como éstas. «El problema, que en la bolsa de médicos de familia no hay ninguno en el caso de Burgos».