RIBERA
Sancionan a un matrimonio con 750 euros por los grafitis de su hijo
En lo que va de año, la empresa de limpieza Urbaser ha eliminado más de 800 pintadas

Una fachada de la ciudad repleta de pintadas con mensajes reivindicativos.-L.V.
Una multa de 750 euros. Es el castigo que la Junta de Gobierno ha impuesto a un menor arandino que el pasado mes de septiembre se dedicó a pintar grafitis en el parque infantil de la Glorieta Rosales y en los bajos de Burgo de Osma. Al no haber cumplido los 18 años, el portavoz del equipo de Gobierno, Emilio Berzosa, recordó que deberán ser los padres quienes se hagan cargo de la sanción. «Se exigirá además la limpieza de las pintadas», advirtió consciente de que podría haber sido peor con la sanción máxima, que ronda los 1.500 euros.Aunque es cierto que pillarles infraganti no es cosa fácil, no es el único caso. El Ayuntamiento abrió ayer otro expediente contra otro menor que al parecer fue sorprendido hasta tres veces en un mismo día realizando pintadas en la plaza Obispo Acosta, en los Jardines de Don Diego y en la Plaza Mayor. «En tres semanas o un mes estará la resolución», informó Berzosa.Ordenanza
A la espera de que el Ayuntamiento ajuste las sanciones de la ordenanza de ornato público para que después los instructores no las consideren excesivas y el pago sea íntegro, la empresa encargada de la limpieza, Urbaser, se afana en una tarea que lejos de disminuir aumenta. Según sus últimos datos, de enero a octubre han realizado 68 actuaciones en paredes y fachadas que incluyen más de 800 grafitis eliminados. «Cada una de las limpiezas registradas nos puede llevar desde una hora a varias jornadas de trabajo», señalaban desde Urbaser a sabiendas de que una pared de ocho metros puede acoger hasta 25 «garabatos».A estas limpiezas hay que añadir los grafitis que han borrado de 36 contenedores y otros 31 en elementos de mobiliario urbano como bancos, farolas o papeleras. También preocupan los contenedores quemados. «Durante 2016, hemos sufrido la quema de nueve contenedores de fracción resto, tres de fracción envases, uno de vidrio, nueve de papel cartón e incluso un contenedor de poda», lamentaron porque cada reposición cuesta 900 euros.Orines en vía pública
Dentro de la batalla contra los incívicos, el Ayuntamiento abrió hace un año otro frente contra los orines. Y aunque está claro que no se sanciona ni una mínima parte, en los últimos tiempos la Junta de Gobierno ha abierto numerosos expedientes sancionadores gracias al apoyo de la Policía. Los últimos, esta misma semana contra unos individuos que orinaron en los Jardines de Don Diego, en la plaza de la Ribera y en la calle Santa Catalina. Cada uno deberá abonar 70 euros de infracción; una cantidad que, según recordaban desde la Concejalía de Medio Ambiente, no cubre los gastos que genera si tenemos en cuenta que a las tareas de limpieza se une un proceso de trámites tedioso y el coste de las notificaciones y correos certificados.