Quintanar ensalza y promociona las propiedades de su morcilla dulce
Con su segunda feria dedicada a este manjar, los vecinos reviven una tradición que antaño «se hacía en todas las casas» / El salón del Ayuntamiento acoge una exposición de empresas chacineras

Vecinos con experiencia en la matanza cogen al gorrino bajo la atenta mirada de adultos y pequeños.-R.F.
La morcilla dulce es uno de los productos más típicos y tradicionales de Quintanar de la Sierra. Goza de un protagonismo que volvió a demostrar ayer en la localidad gracias a la segunda edición de su feria dedicada a tan especial alimento, que «nunca puede faltar en las casas quintanaras». Así lo aseguran los propios vecinos, para quienes la morcilla dulce está ligada al pueblo de una forma muy importante. «Es un producto muy nuestro», manifestaron durante la apertura de la cita, que arrancó por la mañana con la tradicional matanza del cerdo.El sacrificio se realizó ante la expectación de vecinos y visitantes, quienes pudieron comprobar un ritual que antiguamente era habitual en todas las casas en los meses de invierno. «Ahora se ha perdido esta costumbre, y realizar actos como éste creemos que son importantes para que, sobre todo los jóvenes y los más pequeños, conozcan cómo se hacía la matanza del cerdo en los pueblos antiguamente», señaló el presidente del Centro de Iniciativas Turísticas Turismo Urbión, Jesús Javier Andrés Barrio, para quien «iniciativas cómo ésta tienen como objetivo reforzar la permanencia de un alimento de calidad como es la morcilla dulce».Siempre previo aturdimiento, tal y como obliga la normativa, los quintanaros comenzaron a las 12 del mediodía a sacrificar al gorrino. Ángel Antón, Javier Pelines y Lucio Santamaría -este último dedicado toda una vida a este trabajo- fueron los matarifes encargados de realizar las labores. «Antes, la matanza del cerdo se hacía en todas las casas del pueblo desde mediados de noviembre. Y siempre me llamaban para que fuera a ayudarles con el cochino. Es algo que aprendí de mi padre y que llevo ya mucho años haciéndolo», apuntó Lucio Santamaría, mientras continuaba con sus labores para preparar el cerdo.Una vez finalizado el ritual de la matanza se celebraron varios actos, entre ellos el pregón en el salón municipal por parte del historiador Pedro Gil Abad, vecino de la localidad, y la apertura de la exposición de productos chacineros. Una muestra que contó con la participación de varias empresas serranas y que también podrá descubrirse durante la mañana de hoy.La jornada de ayer cerró con la demostración del chef soriano Juan Carlos Benito, quien realizó ante el público asistente una práctica de cómo combinar la morcilla de Burgos con el torrezno de Soria. Asimismo, la tarde dio paso a la celebración de un taller sobre cómo elaborar la morcilla dulce bajo un estilo puramente quintanaro.La de hoy será la segunda y última jornada de esta Feria de la Morcilla Dulce de Quintanar de la Sierra y se desarrollará con un taller de morcillas a partir de las 13,30 horas de la mano de Roberto Da Silva, de Embutidos de Cardeña. La muestra de productos chacineros cerrará al público a las 14.30 horas. Además de la feria, nueve bares y restaurantes de Quintanar han participado durante el fin de semana en un certamen de tapas que, como no podía ser de otra manera, ha tenido a la morcilla dulce como ingrediente protagonista.