La despoblación pone en jaque a 20 farmacias rurales
Facturan menos de 200.000 euros al año y corren el «riesgo» de desaparecer / La Diputación destina 25.000 euros para la implantación de la receta electrónica

Miguel López yCésar Rico, ayer en la Diputación durante la firma del convenio.-ICAL
El 10% de las farmacias de la provincia «difícilmente llegan a fin de mes» tras declararse en viabilidad económica comprometida al facturar menos de 200.000 euros anuales. Esos 20 establecimientos, según explicó el presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos (COF) de Burgos, Miguel López, corren el «riesgo» de desaparecer o, en el mejor de los casos, de integrarse en otras ubicadas en municipios de mayor tamaño mientras continúan prestando el denominado servicio de botiquín, tal y como ha sucedido en determinadas zonas rurales de Castilla y León.A esta situación cercana a la bancarrota se añaden los costes necesarios para adaptarse a la implantación de la receta electrónica. Por ello, la Diputación aprobó ayer una partida de 25.000 euros que permitirá a las farmacias económicamente más vulnerables hacer frente a los gastos añadidos que conlleva la adaptación a este procedimiento sanitario.El reparto de ayudas dependerá precisamente de la facturación de cada farmacia. De esta manera, las que se encuentran en situación de viabilidad económica comprometida percibirán un máximo de 571 euros. Por su parte, las más solventes -capaces de generar entre 250.000 y 300.000 euros al año- optarán a una cuantía no superior a los 177 euros.En términos generales, el presidente provincial, César Rico, remarcó los dos principales objetivos del convenio. Por un lado, garantizar un «servicio básico» que permita «facilitar la vida a las personas» evitando traslados innecesarios a los centros de salud. Por otro, asegurar el «mantenimiento de empleo» dentro del sector.A la hora de valorar esta «ayuda significativa», López señaló que el coste que genera esta implantación es «variado» en función del tipo de establecimiento y sus necesidades técnicas. No obstante, apuntó que el gasto medio para renovar los equipos u obtener el certificado digital ha supuesto un «importante despliegue económico» que se sitúa en torno a los 2.000 o 2.500 euros por consultorio.Despoblación
Al sector farmacéutico regional no se le escapa el «problema» que suscita la despoblación y las dificultades que atraviesan los consultorios ubicados en núcleos rurales pequeños. A este respecto, el presidente del COF de Burgos reiteró que la Junta de Castilla y León fue la primera Comunidad en habilitar una línea de ayudas compensatorias para evitar el cierre de las farmacias con viabilidad económica comprometida. Aún con todo, aseguró que ya se están diseñando nuevas líneas de actuación frente a los desiertos demográficos. Además, puntualizó que el de Burgos no es el caso más grave si se compara con León o Soria. Además, anunció que próximamente se abrirán dos nuevos establecimientos en la provincia.Casi la mitad de las recetas se dispensan en forma electrónica
Tocaba hacer balance al cumplirse un año desde que la receta electrónica comenzó a implantarse en la provincia. Este «avance», plenamente consolidado en junio con la incorporación de las farmacias de Burgos, Aranda de Duero y Miranda de Ebro; ha cosechado excelentes resultados a juicio del presidente del Colegio provincial de Farmacéuticos. En este sentido, Miguel López destacó que el sistema ha funcionado «correctamente» y apenas ha registrado «caídas» desde su puesta en marcha. A lo sumo, problemas «muy puntuales» que se han solventado con rapidez.En cuanto al porcentaje de recetas electrónicas en cada Zona Básica de Salud, la que mayor porcentaje alcanza es Valle de Losa, con un 84% de recetas electrónicas y la que menor penetración ha alcanzado hasta la fecha es Sedano, con un 9% de recetas electrónicas, según los datos de octubre 2016 facilitados a este periódico por la Gerencia de Atención Primaria de Burgos.El presidente de los farmacéuticos también quiso poner en valor la aceptación de la receta electrónica en Burgos, que ya cuenta con 84.408 pacientes en el registro sanitario, el 46% del cómputo global de la provincia. Asimismo, subrayó que, según los datos que manejan las farmacias, hasta la fecha se han distribuido 1,2 millones de envases y gestionado 485.000 actos de dispensación. La administración regional eleva esas cifras al facilitar los datos actualizados a fecha de ayer lunes de forma que el número de envases dispensados es de 1.320.136 unidadesDesde la Gerencia se advierte que el grado de implantación de la receta electrónica en las diferentes zonas de la provincia depende de distintos factores, como la fecha de implantación, la ruralidad o los pacientes institucionalizados, entre otras circunstancias.Acelerón en primavera
Sin embargo, sí que es evidente que desde hace un año la curva de la implantación de este avance tecnológico y sanitario ha sido ascendente en todo momento. De tal forma que desde su puesta en marcha hace doce meses hubo que esperar hasta el mes de abril para que el grado de penetración alcanzase el cinco por ciento. Sin embargo, desde esa fecha se ha acelerado y normalizado la utilización de la receta electrónica hasta el punto de que está cercana a la mitad del total de recetas expedidas en los consultorios médicos de la provincia.Según los datos de la Gerencia de Atención Primaria de la provincia, actualizados a fecha de octubre de ese año, el porcentaje de recetas electrónicas sobre el total de pacientes burgaleses era del 46,34%, mientras que la proporción de pacientes dados de alta en este servicio sobre la cifra total de usuarios a los que se dispensó una receta fue del 42,38% en el mismo periodo de tiempo.