La edil treviñesa se reúne la próxima semana con el Gobierno Vasco
Preguntará por el 50% de ayuda que hasta el año pasado recibían para la escuela infantil, donde acuden niños de ambas regiones
La nueva alcaldesa de Condado de Treviño, Elena Ramírez, confiesa que apenas una veintena de días después de ocuptreviñooooar la Alcaldía del Condado «sigo aún poniéndome al día de la actividad municipal». Conocimiento «en profundidad», pues su labor como teniente de alcalde del anterior edil -su compañero en la agrupación Ciudadano del Condado, Ernesto Argote-, le permitió estar al tanto de los proyectos municipales que éste tenía sobre la mesa, al ser miembro de todas las comisiones del Consistorio.Sin embargo no tiene dudas, y avanza que el primero de los deberes que se ha impuesto será conocer las razones por las que el Gobierno Vasco decidió suspender el pasado año, la ayuda con la que financiaba el 50% del gasto de mantenimiento y funcionamiento de la escuela infantil de Treviño. «Aportación que suponía 100.000 euros y que decidió suspender sin darnos ninguna razón, cuando gran parte de los niños que acuden son de diferentes puntos de la provincia alavesa», detalla la alcaldesa, quien recuerda que desde Castilla y León no se aporta nada.De ahí que esta cuestión sea uno de los principales temas que la responsable municipal burgalesa tratará con los representantes regionales vascos en la reunión prevista en Vitoria el próximo jueves. Explica que, de hecho, «han sido los primeros en responder a la petición de reunión que solicité poco después de llegar a la Alcaldía a diferentes instituciones de ambas comunidades», comenta. Entre ellas, con el presidente de la Diputación Provincial de Burgos, César Rico, «quien me gustaría que se acercara a Treviño a celebrarla».Añade que, aprovechando su cita en la comunidad vecina, confirmará si finalmente se ha llevado a cabo la nueva reunión a la que se emplazaron tras el comienzo del nuevo año, los representantes de las diputaciones de Burgos y la Foral de Álava, tras el encuentro previo de finales de diciembre. «Sobre todo por saber si finalmente se ha cerrado un convenio de colaboración en el que se incluya nuestro territorio, y en qué condiciones».Pero aparte de iniciar contactos con diferentes entidades instituciones, con la finalidad de presentarse tras su reciente llegada a la Alcaldía, Ramírez afirma que su equipo ya trabaja también en dar forma a las iniciativas reflejadas en el presupuesto municipal. «Aunque las líneas generales ya las trazó el anterior alcalde, siendo el montante con el que se trabajará similar a otros años, en torno a los 1,6 millones de euros», cifra la edil.Argote decidió abandonar la Alcaldía el 16 de diciembre al no obtener respuesta de las instituciones vascas y burgalesas sobre la mejora de servicios solicitada en reiteradas ocasiones, quedando entonces ésta desierta hasta el 29 de diciembre en que Ramírez decidió aceptar el reto y tomar las riendas.12 millones de costeElementos del grueso presupuestario en el que como reconoce Ramírez, no estará seguramente el proyecto de ampliación de la línea de agua desde Laño, «y que dejamos por ahora aparcada», comenta. Entre las razones, una de peso como son los 12 millones de euros en que se barajó el coste inicial de dicho proyecto, del que cuenta «el cual evidentemente nosotros solos no podemos llevar a cabo», comentó. El fin de la actuación, de la que cuentan con un proyecto inicial, es llevar el agua sobrante de al zona de Laño al resto de las 46 pedanías de Treviño y paliar así su carestía de agua.