Cardeñadijo celebra la beatificación de su mártir
Los fieles rendirán homenaje a Antonio Arribas, asesinado en el 36, durante la Fiesta de Nuestra señora del Carmen

Antonio Arribas Hortigüela.-ECB
Mientras el obispo de Girona, monseñor Francesc Pardo, beatificaba este sábado a los siete mártires de los Misioneros del Sagrado Corazón asesinados en septiembre del 36, los fieles de Cardeñadijo celebraban una eucaristía al mismo tiempo para honrar la memoria de su paisano Antonio Arribas Hortigüela.Su recuerdo también estuvo muy presente en la misa de ayer. Y durante toda la semana, tal y como explicaba el párroco de la localidad, Constantino Escolar. De hecho, muchos de los vecinos que habitualmente acuden a la iglesia de San Martín Obispo se reunieron el pasado domingo para analizar la trascendencia de esta beatificación «para su familia de sangre y de la Iglesia».Todavía no hay nada concreto, pero Escolar aseguró que el pueblo que vio nacer al cura asesinado se pondrá manos a la obra para organizar una «celebración especial» con el objetivo de dignificar su figura y evitar que su muerte caiga en el olvido. En principio, todo parece apuntar a que los actos de homenaje se llevarán a cabo a mediados de julio durante la Fiesta de Nuestra Señora del Carmen.Lo que sí le gustaría al párroco es celebrar un novenario e invitar a miembros de la congregación a la que pertenecía este «hijo del pueblo» que cometió el «pecado de ser creyente» en una España dividida desde hacía dos meses por culpa de la Guerra Civil.Al margen de los actos que se lleven a cabo, Escolar reiteró que la beatificación de Arribas Hortigüela es una «buena noticia para el pueblo», ya que gracias a este reconocimiento los creyentes de Cardeñadijo y del resto de la provincia podrán «ser testigos de su fe».Los mártires de BurgosEn similares términos se expresaba el delegado diocesano de medios de comunicación del Arzobispado de Burgos, Álvaro Tajadura, a la hora de ensalzar la figura del religioso. En su opinión, el cura de Cardeñadijo fue un «ejemplo de fidelidad» a sus creencias. Pero no es el único caso, ya que «muchos burgaleses perdieron la vida en esta época de la historia». De hecho, la provincia se sitúa a la cabeza en cuanto a beatos que sufrieron «persecuciones religiosas en el siglo XX», pues se calcula que «casi 200» fueron ajusticiados.Según recoge la Archidiócesis de Burgos en el resumen biográfico de Arribas Hortigüela, el clérigo fue detenido el 19 de julio en Canet de Mar (Barcelona), su «primer y único destino» para trabajar en el Seminario Menor y el Noviciado de los Misioneros del Sagrado Corazón. Junto a sus compañeros de congregación y los niños que residían en el centro fue trasladado al el parque del Santuario de la Misericordia, donde permaneció dos meses antes de ser fusilado.Cuando llegó el momento, en los últimos segundos de su vida, trató de gritar «viva Cristo Rey», pero una «ráfaga de ametralladora» le impidió terminar la frase.Tajadura recordó además que a finales de marzo también se beatificó a otro mártir religioso burgalés. Se trata de Segundo Arce Manjón, oriundo de Ayoluengo y asesinado el 31 de agosto de 1936. El acto, que se celebró en Almería, contó con la presencia de varios representantes del Ayuntamiento de Sargentes de la Lora y del párroco local, Joaquín Cidad.