RIBERA
El PSOE acusa a la alcaldesa de amedrentar a los colectivos
Asegura que ordenó la retirada de carteles por el nuevo hospital en un partido de balonmano

Los jugadores del Villa de Aranda salen a la cancha. En las gradas había carteles reclamando el nuevo hospital.-ALBERTO CALVO
15 días antes de que Aranda celebre la manifestación por el nuevo hospital, la colocación de carteles abre un nuevo frente entre el PSOE y PP. El cruce de acusaciones saltó ayer cuando en rueda de prensa, la portavoz socialista, Mar Alcalde, acusó a la alcaldesa, Raquel González, de ordenar en el partido de balonmano del pasado sábado, en el que el Villa de Aranda se jugaba el descenso, la retirada de los carteles.«Esa es su reivindicación», reprochó Alcalde, quien no dudó en tachar de hipócrita a una regidora que, en su opinión, está más pendiente de caer bien a sus compañeros de Valladolid que de defender los intereses de los arandinos. «Vende una cosa y luego actúa de otra manera», apostilló.Sus críticas fueron más allá y acusó a la alcaldesa de amenazar a los colectivos con las subvenciones y convenios que otorga el Ayuntamiento. «Es lamentable, se cree que el Ayuntamiento es suyo», afirmó. «Jamás en este Ayuntamiento se ha mandado retirar ningún cartel reivindicativo», añadía su compañera de filas Leonisa Ull.Las socialistas pidieron claridad a un equipo de Gobierno que acudirá a la manifestación que las asociaciones han convocado el próximo día 17. «Que no engañe y no sea tan hipócrita y cínica y que luche por Aranda», insistieron a sabiendas de que los que al principio se animaron a denunciar la situación de forma pública luego se arrepintieron «por miedo».Para Alcalde, después seis años como regidora, González cree que el Ayuntamiento «es su cortijo». «Esto solo es un detalle más», advirtió con la mirada puesta en el último pleno y su actitud «chulesca» con la treintena de vecinos que exigía una solución al problema del botellón en el centro. «Sentimos vergüenza ajena», subrayó al recordar que en el tiempo de ruegos y preguntas del público la oposición no puede tomar la palabra.Y no es el único caso. La dejadez se observa también, a su juicio, en otras cuestiones urgentes como la adjudicación del servicio de la ORA, que sigue en una situación «alegal», o su perfil poco reivindicativo en infraestructuras como el tren en una semana en que el PP dejó sobre la mesa con Ciudadanos y PNV, el debate de la enmienda que el PSOE había presentado para invertir en la reapertura de la línea 15 millones de euros. «Aquí nos vendieron lo importante que iba ser que el color político del Ayuntamiento coincidiese con el de la Junta y Madrid y ya vemos, nada de nada», concluyó Alcalde.González respondeLa respuesta no se ha hecho esperar. «Mienten más que hablan», replicó González visiblemente enfadada porque «hablan de oídas sin tener ni idea». «Yo estaba en el palco con el presidente del club, Álvaro Pedrote, y desde luego no di ninguna orden al respecto ni ahora ni nunca». Un argumento que avalaba el propio presidente del club de balonmano. «Lo que dicen es una insensatez, es mentira», aseveró Pedrote mientras aclaraba que los colocación de carteles y la recogida de firmas no tuvo lugar el sábado del triste descenso, sino en el partido anterior contra el Natur House. «Es una acusación muy grave y estamos muy descontentos», añadió.Por su parte, el jefe de prensa, Valentín García, señaló que «fue la gente la que se los llevó para sus comercios. Yo mismo me llevé algunos carteles porque al día siguiente jugaba la Arandina en el Montecillo». Se confesaba además sorprendido por el revuelo.«Pero cómo voy a exigir la retirada de carteles cuando el Ayuntamiento paga las pancartas», insiste la alcaldesa al recordar que cuando estaba Leonisa Ull al frente de la Corporación no acudió a la manifestación que 15.000 personas secundaron por una sanidad mejor en 2007. «Aquí tenemos memoria todos», concluyó.