RIBERA
Dos grietas alertan del mal estado de San Isidro
El Ayuntamiento, titular de la ermita, acometerá su rehabilitación
La ermita de San Isidro presenta este estado en la actualidad.-L.V.
Se aprecian desde el exterior y preocupan. Son dos grietas, una en la entrada y otra en la parte trasera, que han disparado las alertas en la ermita de San Isidro. «Me di cuenta el otro día en la procesión y desde luego vamos a poner medidas», adelantó la alcaldesa de Aranda de Duero, Raquel González, decidida a proteger este patrimonio que desde hace un año es oficialmente propiedad municipal. «No vayamos a tener la desgracia de que se derrumbe e incurramos en una responsabilidad», afirmó. Como primer paso, la aparejadora del Ayuntamiento visitará la ermita para hacer una primera valoración con idea de «arreglarse», garantizó.La Corporación adopta esta medida un año después de que el juzgado de primera instancia número 2 de Aranda de Duero declarase que la titularidad de la ermita corresponde al Ayuntamiento. De nada sirvió que la parroquia de San Juan de la Vera Cruz lo inscribiera a su nombre en el registro. El juez falló a favor del Consistorio basándose en los documentos históricos que había presentado.Aunque en su defensa la Iglesia aseguraba que la construcción de la ermita tuvo su origen en los devotos de San Isidro y que el culto siempre ha sido católico, a la hora de dictar su resolución el tribunal consideró fundamentado el hecho de que fuera una autoridad civil -primero el corregidor Alfonso de Colmenenero y a partir de 1756 el corregidor Alonso Isidro Narváez- quien promoviera su construcción inicial. Además, tuvo en cuenta el hecho de que las arcas municipales hayan sufragado tanto los gastos de mantenimiento como los arreglos de 1958, con la reparación de la cubierta, el tejado y la sacristía y la instalación de una pequeña cocina de leña.La historia de esta ermita ubicada en la calle Diseminados se remonta al año 1717. Fue arrasada por los franceses en 1813 y reconstruida a finales del siglo XIX. Dado que algunos grupos políticos pretendían paralizar el convenio del Museo de Arte Sacro hasta que el Ayuntamiento y el Arzobispado dejarán claro la titularidad del resto de ermitas, la alcaldesa advirtió que el acuerdo sigue vigente.