Pradoluengo tantea a la Junta para proteger su patrimonio
Técnicos regionales creen que «merece la pena» conservar el legado industrial de la villa, que este fin de semana revivió su pasado indiano con ‘Remembranza’

Las autoridades eclesiásticas de la época también se sumaron a la fiesta para recibir a los vecinos que cruzaron el charco en el siglo XIX.-PILAR PARDO
La consolidación de un plan director para proteger el patrimonio industrial de Pradoluengo, tal y como propuso el PSOEen las Cortes regionales, avanza paulatinamente pero con paso firme. El Ayuntamiento está decidido a «involucrar» a la Junta de Castilla y León, proclive en principio a financiar actuaciones encaminadas a conservar espacios históricos que reflejan el glorioso pasado de la villa textil. Todavía no se ha concretado nada, pero los técnicos de Patrimonio que han visitado el municipio consideran que «merece la pena» proteger este legado.A la espera de buenas noticias y propuestas concretas, el alcalde de Pradoluengo, Antonio Araúzo, confía en que el Gobierno regional se implique para hacer frente a una serie de actuaciones que requieren inversiones a las que la Corporación no puede hacer frente por sí misma. En la lista de prioridades se encuentra la antigua fábrica de boinas, «intacta como el día que cerró» pero necesitada de una rehabilitación integral que garantice su recuperación. Dudaban sus propietarios sobre qué hacer con ella, pero finalmente parecen «dispuestos a cederla» si se rehabilita como museo.También urge, y mucho, la protección del patrimonio indiano, que vistió sus mejores galas este fin de semana con motivo de Remembranza, una historia de ida y vuelta. Sobre este apartado, Araúzo espera resolver lo antes posible la adjudicación del contrato para rehabilitar la cubierta de la antigua escuela, reconvertida en albergue municipal con aulas de la naturaleza. El proyecto ronda los 70.000 euros y cuenta con una subvención del 80% procedente del Plan Provincial de Cooperación de la Diputación Provincial. Por desgracia, la primera convocatoria quedó «desierta» debido a los «problemas administrativos» de algunas empresas que optaban al concurso y la oferta, por encima del presupuesto, de otra de las compañías interesadas. Sea como fuere, el regidor reitera que se trata de un asunto «prioritario» para el equipo de Gobierno.Los ‘indianos del norte’La villa volvió a retroceder este fin de semana hasta el siglo XIX para rendir homenaje a buena parte de sus antepasados, que en tiempos de vacas flacas decidieron cruzar el charco y buscar fortuna en el continente americano. Argentina y México fueron los destinos prioritarios de toda una generación de jóvenes que abandonaron su tierra, con una mano atrás y otra delante, cuando las ventas de bayetas comenzaron a caer en picado.Pradoluengo se convirtió, a la fuerza, en territorio indiano y sus actuales residentes recrean, desde hace casi una década, los usos, costumbres y vestimenta de aquellos tiempos difíciles que se pudieron sobrellevar en gran medida gracias a la generosidad de quienes hicieron fortuna en las Américas. Y es que gracias a sus aportaciones, el pueblo recuperó parte de su esplendor con la construcción de edificios singulares y la consolidación de servicios públicos de vital importancia para la población.A la inauguración de Remembranza acudieron los alcaldes de Comillas (Cantabria) y Ribadedeva (Asturias), cofundadoras, junto a Pradoluengo, de la Red de Municipios Indianos del Norte, cuya principal finalidad es «difundir la riqueza del patrimonio indiano que tiene el norte de España» a través de acciones coordinadas de promoción turística.Con dos años de andadura a sus espaldas, la asociación se encuentra en pleno proceso de «apertura a nuevos socios». De hecho, la localidad asturiana de Boal está a punto de formalizar su entrada. Además, Araúzo asegura que otros dos municipios están «muy interesados» en sumarse a una propuesta que ya despierta «bastante interés».El potencial de los nuevos patrimoniosEl glorioso legado industrial de Pradoluengo no pasa desapercibido entre los investigadores que analizan diferentes fórmulas para recuperar el legado socioeconómico y etnográfico de la Castilla rural. Bajo esa premisa, la Universidad de Burgos (UBU) pensó en la villa textil para el curso sobre ‘Nuevos patrimonios’ impartido por David Peterson y Juanjo Martín.El perfil de los participantes fue «muy variopinto». Había un poco de todo, desde jóvenes universitarios hasta jubilados «con inquietudes culturales» e incluso algún catedrático. Martín reconoce que se creó «muy buen ambiente» entre los alumnos y se mostraba muy satisfecho con los resultados porque «la gente tomó conciencia de que se puede poner en valor el patrimonio industrial de Pradoluengo, también el indiano, que es muy potente».La experiencia, gratificante para ambas partes, quizá tenga continuidad. Coordinar un curso de estas características puede resultar agotador, pero Martín y Peterson no descartan volver a liarse «la manta a la cabeza».