El Correo de Burgos

Cae un clan familiar que vendía droga en Briviesca y La Demanda

La Guardia Civil detiene a 6 personas y desmantela tres puntos de distribución en Burgos y Vizcaya

El subdelegado del Gobierno, Roberto Saiz, felicitó a los agentes por el éxito de la operación y comprobó el alcance de la misma.-ISRAEL L. MURILLO

El subdelegado del Gobierno, Roberto Saiz, felicitó a los agentes por el éxito de la operación y comprobó el alcance de la misma.-ISRAEL L. MURILLO

Burgos

Creado:

Actualizado:

Extremadamente meticulosos y precavidos. Así eran los seis integrantes de una banda, coordinada por un clan familiar, que se dedicaba a la distribución de sustancias estupefacientes en las provincias de Burgos y Vizcaya. Quizá por ello no imaginaban que la Unidad Orgánica de la Policía Judicial de Burgos les seguía los pasos desde hacía tres meses, y mucho menos que en tan solo dos días la Guardia Civil desarticularía sus tres grandes puntos de venta, ubicados en Briviesca, La Demanda y Baracaldo.En total, el dispositivo liderado por el Equipo de Delincuencia Organizada y Antidroga (EDOA), en colaboración con las Comandancia de Burgos, Vizcaya y León (a través de su Servicio Cinológico), se saldó con el aprehendimiento de 550 gramos de cocaína, 500 de speed, 2.050 de hachís, dos plantas de marihuana con un peso de 3.000 gramos, cuatro gramos de éxtasis, 1.500 de sustancias de corte y 24 cajas de pastillas de estimulación sexual similares a la viagra. Además, los agentes también intervinieron dos dispositivos de descarga eléctrica, una porra extensible, seis balanzas de precisión, 9 teléfonos móviles, 10 tarjetas prepago y 3.280 euros en efectivo.La Operación Aures se cerraba en la noche del jueves con seis detenidos -cinco hombres y una mujer, todos de nacionalidad española salvo uno de origen brasileño- y cinco registros «positivos» en Briviesca, Salas de los Infantes, Pinilla de los Barruecos, Huerta de Rey y Baracaldo. Según informó el cabo Iván, responsable del operativo, tres de los miembros de la banda pertenecían a la misma familia. No obstante, F.R.C., de 45 años, se situaba en lo más alto de la estructura jerárquica y de sus decisiones dependían, en última instancia, las órdenes que recibían A.R.C. (48 años), J.A.A.G. (47), S.D.T.P. (45), F.B.S. (33) y E.M.D.M. (19).El principal objetivo de la organización era el menudeo, aunque los dos cabecillas que movían los hilos también suministraban mayores cantidades a terceros. En cualquier caso, las bellotas de hachís y los envoltorios para la dosificación de la droga demuestran que el grupo centraba sus esfuerzos en la venta a pequeña escala. Por otro lado, el cabo Iván advirtió el «extremo cuidado» que los traficantes empleaban a la hora de adulterar las sustancias y expuso la importancia de la operación porque el material de corte para la cocaína y la metanfetamina puede llegar a doblar o triplicar las cantidades de droga en la calle.Aunque no pudo aportar datos sobre las pesquisas iniciales de la investigación por cuestiones de seguridad, el cabo reconoció que los cabecillas del clan eran «viejos conocidos» de los cuerpos policiales. El resto, salvo uno, también tenían antecedentes, de ahí que las conexiones existentes entre ellos levantasen sospechas entre la Guardia Civil, que puso en marcha un discreto sistema de vigilancia que permitió comprobar la inusual afluencia de visitas que los ahora detenidos recibían en sus domicilios.En cuanto a la conexión de la organización con el País Vasco, el teniente coronel Alfonso Martín detalló que la droga provenía de la Comunidad vecina. Además, los miembros de la banda estaban asentados en La Bureba y La Demanda, si bien contaban con segundas residencias en la provincia de Vizcaya.No resultaba fácil acceder hasta ellos, ya que según precisó el cabo Iván no tenían «nada a su nombre». En cuanto a su celo a la hora de distribuir y mover la mercancía de un lugar a otro, realizaban labores de «contravigilancia» con el fin de evitar ser descubiertos. De puertas hacia adentro, utilizaban las cocinas de sus domicilios para adulterar las sustancias que luego vendían a sus clientes.Los mandos policiales confirmaron que la Operación Aures ha permitido desarticular «completamente» al clan. Sin embargo, se mantienen abiertas varias líneas de investigación para evitar que la estructura criminal pueda reorganizarse. Los detenidos pasaron a disposición judicial para valorar su grado de participación y al cierre de esta edición se había decretado el ingreso de tres de ellos en prisión.

tracking