El Correo de Burgos

RIBERA

La Junta se niega a reducir su edificabilidad por el hospital

La ampliación del espacio sanitario obliga a recortar el número de viviendas proyectadas

El Ayuntamiento confía en que el nuevo hospital no se retrase.-L.V.

El Ayuntamiento confía en que el nuevo hospital no se retrase.-L.V.

Burgos

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Cuando todos confiaban en el visto bueno de la Junta de Castilla y León a los trámites que está realizando el Ayuntamiento de Aranda de Duero para liberar la parcela que se utilizará para el nuevo hospital, surge una nueva complicación. Y es que a pesar de que la Dirección General de la Vivienda se muestra partidaria de informar «de forma favorable» que el Consistorio continúe con la tramitación de la aprobación provisional del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), pone como requisito la subsanación de algunas cuestiones.La mayoría son temas menores de rápida solución, como un informe de Aguas en el que se garantice que hay caudal suficiente para abastecer el hospital o aclaraciones relacionadas con la potencia, la intensidad y la accesibilidad. Pero hay un apartado que preocupa, y mucho, en el seno municipal. Se trata del interés del Gobierno regional por mantener las 1.200 viviendas que figuraban en el PGOU anterior y que con la ampliación del terreno para el centro médico se limita a 502. «Como ya se informó, deben establecerse las densidades máximas legales para un sector de suelo urbano no consolidado», apremia la Administración autonómica.La Junta insta de esta forma al Ayuntamiento a respetar el máximo aprovechamiento y que las 65 viviendas por hectárea que plantea la Corporación para los 8.000 metros cuadrados pasen a 75 viviendas por hectárea. Además, pide que se aclare cómo se ejecutará el vial de acceso al hospital.Antes de realizar un avance que implique la aceptación de esta modificación, el concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Aranda de Duero, Alfonso Sanz, ha solicitado tanto a la jefa del área como al equipo redactor del PGOU y los servicios jurídicos que estudien el documento a fondo. «Si se ha reducido a casi la mitad el terreno, lo lógico es que les demos el máximo del porcentaje de lo que queda», argumentaba el edil, consciente de que si se acepta la falta de espacio se solventará con edificios con más alturas «o más apretados». «No termino de entender que sigan pidiéndolo», admitía sorprendido.Dicho esto, el concejal mantiene la esperanza de que esta exigencia no retrase el proyecto de construcción del nuevo hospital ribereño. «Nosotros estamos ayudando en todo lo que nos pide la Administración, pero la competencia de la aprobación definitiva no depende del Ayuntamiento de Aranda si no de la Junta de Castilla y León», aclaró.CarreterasEn cuanto al informe que está elaborando Demarcación de Carreteras sobre la cesión estatal de un tramo de la N-122 para facilitar la construcción de una rotonda en el futuro hospital, el subdelegado del Gobierno en Burgos, Roberto Saiz, expresaba su deseo de «desbloquear» cuanto antes el tema, «respetando la normalidad y la legalidad con respecto a permutas y cambios de propiedad».Durante su visita de ayer a Aranda de Duero, el subdelegado se comprometió a impulsar este expediente. «Las relaciones son magníficas (con el Ayuntamiento de Aranda) y vamos a buscar la mejor solución para ambas partes y para que se pueda impulsar este proyecto que interesa a Aranda», subrayó.Consciente de la preocupación que despierta entre los ciudadanos un posible retraso, la alcaldesa, Raquel González, recibirá a los portavoces de las asociaciones de vecinos que el pasado mes de junio convocaron una manifestación por el hospital. El encuentro fue solicitado por el colectivo vecinal y tendrá lugar la próxima semana.

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