Carretón celebra la inclusión de la BU-627 en las cuentas regionales
El alcalde de Villadiego asegura que la intervención será prioritaria para la Junta
Después de tantos años entre llamadas, visitas institucionales e incluso protestas a pie de calle, las obras de mejora de la carretera BU-627 entre Villadiego y Villanueva de Argaño arrancarán el año que viene. Así lo contemplan los presupuestos regionales de 2018 y así se lo hizo saber el procurador del PP en las Cortes, Ángel Ibáñez, al alcalde de Villadiego, Ángel Carretón.«Es una de las mayores alegrías que nos pueden dar», manifestaba el regidor complacido por la promesa en firme de una intervención que nunca acababa de llegar. Sin embargo, todo parece indicar que en esta ocasión la actuación se acometerá lo antes posible, pues hasta donde sabe «es la primera obra que va a hacer la Junta de Castilla y León».Una vez asegurada la partida, de 1,1 millones de euros, y con la certidumbre de que el tramo se modernizará en los próximos meses, Carretón agradecía el trabajo desempeñado por los «procuradores de todos los grupos políticos» que han apoyado la causa. En este sentido, fiel a su estilo, remarcó que es y seguirá perteneciendo al Partido Popular, aunque su prioridad siempre será Villadiego, municipio al que ha llegado a defender incluso en Valladolid porque «algunas decisiones que se toman allí perjudican a los alcaldes».Tampoco dudó en expresar sus discrepancias con la Junta en materia de sanidad, «uno de los dolores de cabeza que sigo teniendo» por la falta de personal. En la actualidad, Villadiego está «bastante bien» porque cuenta con un médico de guardia. El problema, como ya ha recalcado en múltiples ocasiones, es que el centro de salud de la localidad presta servicio a 105 pueblos de la zona. Y claro, cuando le toca salir, pudiendo tardar «hora y media o dos horas en regresar», el consultorio debe permanecer cerrado.Así las cosas, Carretón remitió recientemente un escrito al consejero de Sanidad, Antonio María Sáez Aguado, solicitando la incorporación de personal para cumplir con los ratios de población. «Con la sanidad no se juega», enfatizaba con la intención de «seguir luchando» hasta el final.