Las brigadas forestales han actuado en 181 localidades
Si bien las intervenciones superaron ambos años las 200, en 2016 sólo se llegó a 112 pueblos Alcaldes y técnicos abogan por mantener una brigada todo el año

Las brigadas han acondicionado zonas cercanas del perímetro urbano y limpiado los bordes de carreteras, caminos o zonas recreativas, entre otras tareas.-ECB
Las brigadas forestales cierran sus intervenciones con un balance muy positivo de los trabajos desarrollados por las siete agrupaciones creadas este año. Fruto de la financiación conjunta de la Diputación y la Junta, acaban de concluir en diciembre los seis meses de duración de su contratación. «En total, se han realizado 208 intervenciones en 181 localidades de toda la provincia, con las que se ha respondido a la casi totalidad de las solicitudes recibidas desde los ayuntamientos», concreta el jefe del área provincial de Medio Ambiente. Luis Pérez.Balance final de actuación que este año supera así las cifras alcanzadas el pasado 2016, el primero de puesta en marcha de este servicio que ha resultado ser uno de los más solicitados por los municipios. Si bien el total de actuaciones fue algo superior el pasado año, al llegar a las 220, «esta vez se ha acudido a más localidades -189- frente a los 112 núcleos urbanos pertenecientes a 59 términos municipales donde se trabajó en 2016, labores que supusieron actuar en más de 100 hectáreas de terreno provincial».Pérez remarca este incremento como fruto de un mayor número de peticiones -«pues algunos confesaban haberlas pedido tras ver en pueblos cercanos en qué consistieron estas intervenciones el pasado año», comentó. Pero sobre todo con el incremento del número de brigadas, que pasaron de cinco a siete en este verano-otoño.«De ahí también un aumento en el gasto total que ha supuesto el programa en esta ocasión, «ya que finalmente rondará los 500.000 euros, de los que 360.000 euros los aportaba la Junta, principalmente para el salario de las 37 personas contratadas», afirma el responsable. El resto, aportado por la Diputación, derivó del gasto en dietas y kilometraje, el combustible de maquinaria y vehículos, y la compra de útiles apropiados. «Como pértigas para poda en alto así como alquiler de carretillas con brazos telescópicos, ante la necesidad de realizar trabajos en altura en algunos lugares».Uno de los contratados fue, de nuevo, un técnico forestal como coordinador de todas las actuaciones, a quien se han sumado los 36 peones y capataces, entre los que se buscaba preferentemente desempleados del área donde se iban a ubicar las brigadas». Zonas que este año fueron Villalba de Duero (que atendieron peticiones de 30 poblaciones de en la comarca de Ribera), Villadiego (28), Medina de Pomar (49), Oña (24), Albillos (28), Canicosa (25) y Pradoluengo (24).Balance que arroja también una segunda lectura como es el aumento de peticiones de los alcaldes, «porque quieren contar con este servicio que les ayuda a mantener limpias las zonas verdes que les rodean, una seria preocupación para muchos de ellos», explica el jefe del servicio. Comenta que muchos les confiesan no tener los medios humanos, técnicos -para realizar la petición- o económicos para cuidarlas y evitar percances, como pueden ser, sobre todo, los incendios.De ahí que apoye la petición de muchos munícipes de que la Diputación mantenga una brigada todo el año y al técnico forestal, «pues aunque en verano el calor y la sequía crean más riesgo de incendio, las lluvias y nevadas también crean problemas». Recuerda que más del 50% del territorio burgalés «es verde de monte o bosque, y está fuera de los núcleos que los pueblos sí cuidan», comenta, «lo que hace que siempre haya trabajos de prevención a realizar, haciendo que el peligro estival sea menor».