Reclaman un vehículo autoescala tras el incendio de una casa en Poza
Los bomberos de Briviesca insisten en esta dotación para ganar tiempo y evitar situaciones de riesgo / En inmuebles de altura trabajan a la vieja usanza: con escaleras de mano

El fuego destruyó el tejado de la vivienda, ubicada en el casco medieval.-G.G.
El reciente incendio en un inmueble ubicado en el casco antiguo de Poza de la Sal aviva con más fuerza que nunca la reiterada petición de los bomberos voluntarios del parque provincial de Briviesca para que se les dote de un vehículo autoescala, lo que permitiría actuar con mayor efectividad y menos tiempo en los siniestros que se producen en las áreas urbanas.El fuego afectó de lleno a la última planta de una vivienda de dos alturas que acabó totalmente destruida. De hecho, el tejado acabó desplomándose, aunque afortunadamente se pudo evitar que el fuego se propagara por las casas colindantes. Lo más preocupante, sin lugar a dudas, es que el siniestro tuvo lugar en el interior del casco medieval de la villa salinera, cuya traza y diseño complican sobremanera el trabajo de los bomberos.Prueba de ello es que el grueso de la operación se llevó a cabo lanzando agua desde una vivienda situada enfrente de la que se encontraba en llamas, ya que resultaba extremadamente peligroso utilizar escalas de mano, el único medio del que disponen los voluntarios de Briviesca para atajar los fuegos en altura. Por suerte, la parte superior del inmueble no comunica con otros edificios, lo que permitió que las llamas, pese a su gran volumen, no se propagasen.Teniendo en cuenta este tipo de casos que afectan al área de intervención del parque de Briviesca, los bomberos llevan años reclamando un vehículo de estas características para controlar el fuego en el plazo más corto posible y evacuara los afectados de forma rápida y segura. En este sentido, su responsable, Jesús Losúa, considera que se requiere un «vehículo mixto, bomba y autoescala, para el rescate y extinción de incendios en altura».Losúa también explica que con este vehículo, «de un tamaño acorde al escenario donde ha de trabajar, se garantizará la seguridad de ciudadanos y bomberos en caso de ser utilizado». Además, en el caso de extinción en núcleos rurales, recuerda que «atacar el fuego desde el tejado es clave para controlarlo y evitar su propagación». De esta manera, se garantiza la seguridad de los bomberos, ya que «hay que pisar en tejados muy inestables por los daños del incendio y es fácil que se hundan y una ‘línea de vida’ en la autoescala es imprescindible».Hasta el momento, en los casos que ha sido preciso utilizar este medio se ha contado con el apoyo de los parques de Burgos y Miranda, por lo que ese tiempo de espera constituye un importante factor de riesgo. Así las cosas, Losúa insiste en que esta dotación resultaría de gran utilidad para este tipo de intervenciones porque cuenta con «una escalera de cinco alturas, de 21 o 23 metros, y depósito de agua suficiente para la primera intervención».Dada la falta de medios en este sentido, las actuaciones en inmuebles con pisos en las que intervienen los voluntarios del parque provincial de Briviesca se realizan a la vieja usanza: con escaleras de mano. Por ello, los bomberos insisten en su reivindicación para evitar una situación trágica por la imposibilidad de rescatar a personas atrapadas en una planta alta. No es la primera vez que piden. De hecho, llevan cinco años esperando noticias al respecto.