RIBERA
200 personas salen de nuevo a la calle por el nuevo hospital
Los colectivos vecinales se desplazan hoy a las Cortes para el debate presupuestario
Los vecinos desafiaron el frío por la sanidad antes de que la Policía defendiese la concentración por carecer de permiso.-L.V.
Alrededor de 200 vecinos de la Ribera del Duero se concentraron ayer ante las puertas del Santos Reyes para exigir, una vez más, mayor celeridad en la construcción de un hospital que «parece no llegar nunca». Pese a que la Policía Nacional se dispuso enseguida a disolver la concentración porque la organización no había solicitado el obligado permiso a Subdelegación de Gobierno, los asistentes no dudaron en reivindicar su postura con pancartas de una forma silenciosa y pacífica.Tras comprobar que los agentes habían pedido los datos a la portavoz de las asociaciones de vecinos, Pilar Juez, varios ciudadanos aportaron de forma voluntaria sus identificaciones como gesto de solidaridad ante lo que calificaron una medida injusta.Hoy, las asociaciones de vecinos convocantes se desplazarán en autobús a Valladolid con motivo del debate de los presupuestos regionales en las Cortes de Castilla y León. Y es que los 500.000 euros que la Administración regional pretende destinar este año al proyecto del nuevo hospital -y que suplirán los 500.000 euros que no se han ejecutado en 2017, se antojan insuficientes, ya que «con eso no da ni para redactar el proyecto», lamentaba Juez.En función de la demanda, la organización prevé fletar uno o dos autobuses. La salida tendrá lugar a las 8 de la mañana del ambulatorio norte y, antes de partir a Valladolid, realizará dos paradas: una en los Jardines de Don Diego y otra en la gasolinera del polígono residencial. Una vez finalizada la sesión plenaria, el regreso está planeado para las 13 horas.Por otro lado, consciente de la inquietud que ha despertado el cambio de gestión de la línea de autobuses que conecta la capital ribereña con Madrid, la alcaldesa, Raquel González, visitará hoy la instalación arandina a las 14 horas con los representantes de la nueva adjudicataria del servicio. Según denunció el PSOE, en esta nueva etapa se reducirán el 50% de las conexiones entre ambas ciudades.