Los nichos de Machorras «no eran obras en 2013»
Así lo declararon los acusados en el juicio iniciado ayer por la presunta ilegalidad de los trabajos, afirmando que «sólo era acopio material y no había nada que parar»

(De izq. a dch.) los acusados José Carlos Peña, Luis Román, Roberto Ortiz, Jean Paul Sánchez y el arquitecto municipal, Restituto Ortiz, ayer en el juicio.-R.O.
«En 2013 en la parcela junto al cementerio no se estaban haciendo obras sino recopilando piedras, sólo era movimiento de tierras, no obras y por ello no había nada que paralizar». Esta afirmación fue la argumentada por algunos de los 5 acusados por la Fiscalía de prevaricación administrativa y falsedad documental, tras hallar graves irregularidades en la ampliación del cementerio de Las Machorras para la creación de 124 nichos, y que ha motivado el juicio que ayer comenzó en la Audiencia de Burgos.Pedanía dependiente del Ayuntamiento de Espinosa de los Monteros, los 5 imputados son el arquitecto municipal, Restituto Ortiz; el alcalde de la pedanía, Roberto Ortiz; el exacalde espinosiego José Carlos Peña, y los concejales del Consistorio de Espinosa, Jean Paul Sánchez y Luis Román. Estos cuatro últimos, miembros a su vez de la Junta de Gobierno Local del Consistorio espinosiego en la que se aprobó en septiembre de 2013 por unanimidad «no acordar la paralización pedida» -poco antes por los concejales del PP Pilar Martínez y Juan José Angulo al entender que sí había obras y no contaban ni con licencia ni permisos de Sanidad, en una parcela además en parte privada-, «ya que no se ha acometido ninguna obra en el emplazamiento señalado».El primero en declarar fue el edil pedáneo desde 1999 y además concejal de Espinosa desde 2003, quien argumentó que a comienzos de agosto de 2013 en la celebración del concejo durante las fiestas, los vecinos le comentaron la falta de espacio en el cementerio. «Se decidió ampliarlo usando parte de una parcela anexa que compré para ello y para cederla luego al pueblo». Tema sobre el que afirmó haber hablado con el párroco, creyendo contar con el visto bueno del Arzobispado, dueño del cementerio, por lo que se comenzó tras las fiestas a nivelar el terreno, «pero eso no lo entiendo como obras».Además de no creer necesario pedir ningún permiso, «pues otras veces se han hecho arreglos y nunca se ha pedido nada, como los 10 depósitos de agua que tenemos o la anterior ampliación del cementerio que hicimos en los 70 entre todo el pueblo». Al día siguiente solicitó segregar la parcela y cedérsela al pueblo, «tras ver que preguntaban por ello, además de que me dijeron que había que hacerlo pues era rústica».«No se nos dijo nada»Negó asimismo que la secretaria municipal, Mónica Fernández, les hubiera advertido en dicha Junta de Gobierno Local de la posible irregularidad y les aconsejara la paralización de las obras. «Así que lo que se hizo fue atender al informe del arquitecto, que detallaba que no existía nada que parar pues no había obras», explicó el pedáneo, quien comentó su «tensa relación» con la secretaria.La paralización de los trabajos no llegarían, como confirmó luego en su declaración el exalcalde de Espinosa, José Carlos Peña, «hasta que lo decidí por decreto de Alcaldía en enero de 2014, tras pedir en noviembre de 2013 un nuevo informe al arquitecto municipal, al comprender que algo pasaba en Las Machorras, ya que cuando los ediles del PP preguntaron a Ortiz por estos trabajos en septiembre, yo no sabía de qué estaban hablando, pues son muchos y muy rápido los temas que se tratan en estas Juntas de Gobierno».Al ser preguntado sobre la petición desde Las Machorras de una retroexcavadora, Peña comentó no haber consultadoo para qué «pues los responsables tenían orden mía de facilitarles su préstamo a nuestras pedanías cuando la pidan». De igual manera, negó que la secretaria les informara de posibles ilegalidades en la Junta de Gobierno donde se rechazó parar la obra, y afirmó desconocer que existieran dos informes previos a la decisión de parar o no la obra.«Sí vimos dos sobre la segregación de la obra -uno de la secretaria a favor y otro en contra del arquitecto y al ver que faltaba documentación se rechazó», recordó Peña. «Pero sobre la paralización sólo conocimos uno, el del arquitecto que como entendía que no había obras, no había nada que parar», respondió Peña, quien reconoció que «ni antes, ni durante ni después he ido a ver ese cementerio».Insiste en que no conoció el escrito del PP pidiendo la paralización hasta después, comenzando entonces a indagar hablando con los vecinos y el párroco. «Vi que era una obra necesaria y de interés, y llegué a pensar en que si las paraba quizás era cuando caería en prevaricación».«Innecesario segregar»Por su parte, el arquitecto Restituto Ortiz, explicó que en julio de 2013, Roberto Ortiz le comentó la idea de ampliar el cementerio, «para lo que le dije que mejor que hiciera un proyecto si lo sacaba a concurso, lo que entiendo no se hizo porque la pedanía aprobó hacerlo con sus medios contratando para ello a varias personas».En cuanto a la segregación pedida por el pedáneo tras preguntar el PP varias veces por esos trabajos, afirmó haberla conocido tras pedirle la secretaria un informe. «Teníamos distinto parecer, pues yo defendía su innecesariedad ya que no se creaba una finca nueva sino que se segregaba para agregarla a otra ya existente», defendió, remarcando también igual situación de cierta enemistad con la secretaria.Asimismo, y en respuesta a los abogados de la defensa, confesó haber pedido expedientes de otras ampliaciones de cementerios, «y nadie pudo darme ninguno». Reiteró por ello, cómo a su entender, «no había allí ninguna obra a principios de septiembre cuando fui para hacer este informe, sólo un montón de piedras y ni una sola persona trabajando».Finalmente, los dos concejales restantes, Jean Paul Sánchez y Luis Román, alegaron ambos no recordar en detalle la Junta de Gobierno Local en la que se rechazó parar las obras «ya que son muchos los temas que se tratan y a toda velocidad». Pero sí se acordaban no haber escuchado a la secretaria advertirles de posibles irregularidades y de la necesidad de parar las obras, «pues eso es algo serio, por lo que nos fiamos del que sabe, el arquitecto, que dijo que no había nada que paralizar».Sánchez, responsable del servicio de la retroexcavadora, añadió que él «sólo pongo en contacto al chófer con el pedáneo que la pide, y aunque sí sabía dónde estaba, no preguntaba para qué, nos fiamos de ellos».Hoy seguirá el juicio siendo el turno de los concejales del PP que decidieron denunciar en noviembre de 2013, de la secretaria y del ex párroco, Leandro Andrino, entre otros llamados a declarar.